La Municipalidad de Viña del Mar y representantes de distintas iglesias condenaron un acto considerado como vandalismo contra la imagen de la Virgen Stella Maris, conocida popularmente como la Virgen Negra.
Lo anterior, luego de que se viralizara en redes sociales una fotografía donde un hombre, identificado como el pastor evangélico de Forestal Alto, Danilo Vidal, aparecía posando sobre la base de la figura religiosa ubicada *en Avenida Borgoño, sosteniendo un objeto metálico en dirección a la imagen.
Desde el municipio de Viña del Mar, rechazaron enérgicamente lo ocurrido, señalando que se trata de un espacio respetado por la comunidad, más allá de credos, y anunciaron que pondrán a disposición todos los antecedentes, incluyendo registros de cámaras de seguridad, para perseguir y sancionar este hecho, además de reforzar las medidas de seguridad en el sector.
En la misma línea, representantes de la Iglesia Bautista, la Iglesia Anglicana y el Obispado de Valparaíso manifestaron su rechazo. Indicaron que este tipo de acciones no solo constituyen una falta de respeto hacia los espacios de culto, sino que también afectan la convivencia y el respeto entre distintas tradiciones de fe.
Vandalismo a virgen
A nivel local, el concejal José Tomás Bartolucci, apuntó a que el hecho no tiene que ver con la religión evangélica, sino al fanatismo de algunos pastores.
“Este es un hecho delictual común de un fanático religioso, pero que nada tiene que ver con el respeto con el que ejerce su fe el pueblo evangélico. Esto es un pastor que, como algunos otros, toma la religión de manera fanática. Yo espero que, durante la instalación del sistema de televigilancia en la comuna, estos hechos sean advertidos de manera oportuna”, enfatizó.
Del mismo modo, el concejal Andrés Solar cuestionó lo ocurrido, señalando que no se pueden normalizar actos de este tipo, especialmente cuando provienen de personas que se identifican como líderes religiosos.
En tanto, se espera también la reacción de otras autoridades comunales frente a este hecho, que continúa generando repercusiones en la comunidad y abre el debate sobre el respeto a los espacios religiosos y patrimoniales en la ciudad.