La Bolsa de Santiago despidió la semana con ganancias, subiendo sobre un 2% en cinco días ante las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Y si bien intentó recuperar los 11 mil puntos, finalmente marcó una caída hasta los 10.788,19.
A pesar del avance semanal, el parqué local no ha salido indemne del conflicto en Medio Oriente. Y es que hasta el miércoles, el índice selectivo chileno marcaba un desempeño negativo a tres meses, coincidendo con el tiempo que lleva desarrollándose la guerra en Irán.
En la región, solo el Merval argentino se salvó en positivo, aunque quedando lejos de la bolsa surcoreana, la que en un panorama de incertidumbre global se ha disparado alrededor de un 34% en el KOSPI, según un análisis de XTB.
Cómo han evolucionado las bolsas en tres meses de guerra en Irán
Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, dijo que la recuperación de las bolsas responde a combinaciones de descompresión en los riesgos energéticos ante el avance de las negociaciones con EEUU y la continuidad en la fiebre de la inteligencia artificial.
“El conflicto elevó la sensibilidad del mercado al petróleo y al estrecho de Ormuz, por lo que cada señal de un posible acuerdo ha reducido las primas de riesgo, las presiones inflacionarias esperadas y los rendimientos de los bonos. Ese alivio permitió que los índices de mayor duración, especialmente los de tecnología y crecimiento, recuperaran el liderazgo”, explicó la experta.
Ahora bien, el asombroso rendimiento del KOSPI posee una explicación más “estructural”, donde el mercado de Corea del Sur se volvió en uno de los principales vehículos bursátiles para capturar la demanda de semiconductores, memorias avanzadas e infraestructura de IA.
Tales aspectos también explican las variaciones a tres meses del Nasdaq estadounidense y el Nikkei 225 japonés, con avances del 15,04% y 10,18%, respectivamente, donde en el caso nipon los resultados corporativos sólidos y una menor presión del petróleo favorecieron el hambre bursátil.
Y justo después de estos índices, viene el Merval argentino, donde Emanoelle Santos explicó que se combinan “alta beta, expectativsa de reformas y respaldo financiero externo” tras la aprobación de un desembolso de US$1.000 millones del FMI.
Otros destacados son el Shenshen Component Index chino (8,56% en tres meses al cierre del miércoles); S&P 500 (8,07%), el TA-35 israelí (7,87%), Helsinki 25 en Finlandia (7,15%), WIG 20 polaco (5,67%) y el FTSE MIB italiano (5,27%).
El caso latinoamericano
Respecto a este lado del mundo, la experta de XTB recalcó que México -con una caída del 1,37%- enfrenta “una mezcla menos favorable de desaceleración económica, fin del ciclo de recortes de Banxico y sensibilidad a tensiones geopolíticas y comerciales”.
Y en cuanto a Chile, “la caída moderada refleja una mejor posición relativa frente a otros mercados andinos, pero sin escapar completamente al impacto regional de mayores costos energéticos, presión sobre la inflación y flujos defensivos hacia los mercados emergentes”.
Antes del inicio de la guerra, el IPSA registró varias marcas históricas, superando incluso los 11 mil puntos. Sin embargo, la incertidumbre por el cierre del estrecho de Ormuz y su impacto en el sector energético, junto a sus implicancias en diversos ámbitos como el consumo y la producción, han lastrado al índice selectivo y el comportamiento general de la bolsa.
En las otras bolsas, Perú registró una caída del 3,87%; Brasil un -7,77% y Colombia un -8,64%, todos compartiendo el hecho de que la guerra actuó como “un shock adicional sobre mercados que ya dependían de condiciones externas favorables, de monedas relativamente estables y de menores primas de riesgo”.