A 35 años de cárcel fue condenado un hombre de 27 años, declarado culpable de degollar a su abuela y a su hermano en 2024 en Quinchao, crimen que, según lo expuesto durante el juicio, habría cometido por resentimiento contra ambas víctimas.
El hecho se registró el 24 de marzo de 2024 al interior de una vivienda del sector Bellavista, en isla Caguach. Las víctimas fueron su hermano de 34 años y su abuela de 75, quienes murieron tras ser atacados con un cuchillo tipo táctico.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el fiscal subrogante Cristian Mena, la sentencia fue obtenida por la Fiscalía Local de Quinchao, tras una investigación que permitió acreditar la responsabilidad del condenado, quien se desempeñaba como operario acuícola.
Durante la investigación, la Fiscalía coordinó diversas diligencias con la Policía de Investigaciones y sus equipos especializados. Estos antecedentes formaron parte de los más de 160 medios probatorios presentados durante el juicio oral.
Brutal doble homicidio
Desde la parte querellante, el Centro de Apoyo a Víctimas de Castro, a través de su abogado y coordinador, Alex Contreras, sostuvo que, si bien la familia esperaba las penas más altas posibles, la resolución fue valorada por tratarse de una condena significativa frente a un caso que generó impacto en la provincia de Chiloé.
“Valoramos que la condena sea alta. En total suman 35 años: fueron 20 años por el parricidio y 15 años por el homicidio. Y esto casi es una condena de un presidio perpetuo calificado, solamente 5 años menos para poder pedir beneficios, por ejemplo”, señaló.
“No obstante, hubiéramos querido, como querellantes, y la familia también, el máximo de las penas. Sí valoramos que, en definitiva, sean sanciones contundentes respecto de este crimen que enlutó no solo a una familia, sino que a toda la comunidad de la Isla”, agregó.
Contreras agregó que durante el juicio la defensa planteó una eventual deficiencia mental del condenado, argumento que fue descartado en la sentencia. Según indicó, no se acreditó que el acusado actuara bajo un brote psicótico u otra circunstancia que lo hiciera inimputable, por lo que el tribunal estableció su responsabilidad penal en ambos crímenes que marcaron a la isla Caguach.