Un grave episodio delictual sufrió una familia en La Serena –región de Coquimbo-, tras ser víctimas de un intento de portonazo por parte de una banda criminal. La acción de los delincuentes, sin embargo, se vio frustrada luego que la familia soltara a sus perros para espantarlos.
En específico, el hecho tuvo lugar la noche del miércoles en el sector El Milagro de la mencionada comuna.
Los antecedentes establecen que el grupo de delincuentes, compuesto por al menos cuatro sujetos, arribó hasta el domicilio de los afectados. Dos de los antisociales llegaron caminando por la parte posterior del inmueble, mientras que otros dos permanecieron en el frontis a bordo de un automóvil, con el objetivo de sustraer una de las dos camionetas de la propiedad.
La alerta se encendió cuando un sobrino de la familia, quien se retiraba de la casa en ese momento, comenzó a tocar la bocina de su vehículo insistentemente al notar la amenaza.
“Ahí salimos nosotros, pensando que había chocado. Yo abrí la puerta y solté a los rottweilers, ahí ellos escaparon. Cuando van huyendo, tiraron disparos, unas cuatro o cinco veces“, relató uno de los afectados a El Día.
No obstante, según los peritajes, no se registraron impactos en la propiedad ni en los vehículos, por lo que no se descarta que se tratara de armas de fogueo.
Sin embargo, los residentes criticaron que debiesen enfrentar situaciones como estas, sin saber si las armas utilizadas por los delincuentes son verdaderas o no.
Desde Carabineros ratificaron la recepción de la denuncia por este hecho y el inicio de las diligencias a cargo de la Sección de Investigación Policial (SIP).
Sensación de abandono
Cabe señalar que éste no es un hecho aislado para los habitantes del lugar. Según explicó el afectado, se trata de la segunda vez que sufren un ataque de estas características, sumándose a seguidos robos en el vecindario.
“A mi vecina de al lado le habrán llevado como 10 millones de pesos de su casa en robos”, afirmó.
A la molestia por los delitos se suma la tardanza en la respuesta de las autoridades y la falta de infraestructura de seguridad.
Según denunció la víctima, el hecho ocurrió cerca de las 22:00 horas, pero Carabineros demoró aproximadamente una hora en llegar -coincidiendo con un cambio de turno-, mientras que Seguridad Municipal arribó pasadas las 01:00 horas.
Los vecinos recriminan además que el punto de seguridad municipal en calle Ulriksen opera únicamente en horario diurno, cerrando a las 18:00 horas.
Además, la presencia de un terreno baldío colindante a la avenida El Milagro ha facilitado el ingreso de delincuentes a múltiples viviendas del sector critican los vecinos.
Asimismo, pese a las inversiones privadas en alarmas y cierres, en la vía pública no existen cámaras de seguridad ni patrullajes preventivos constantes.
“Llevamos cuatro años viviendo en estas condiciones. Uno invierte en lo que es su casa, en sistemas de seguridad, pero afuera no hay nada. Estamos prácticamente abandonados en este sector”, afirmó el vecino.