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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tras conocerse la muerte de Sebastián Lelio, resurgió un manifiesto que publicó en 2013, donde relató que la muerte lo marcó desde los cuatro años, tras el fallecimiento de una tía. El cineasta recordó que la experiencia le provocó una profunda crisis y se convirtió en un tema central de su vida. También describió el cine como su gran pasión y criticó la televisión, que había dejado de ver.

Tras conocerse el fallecimiento de Sebastián Lelio este viernes, resurgió una de sus más profundas reflexiones. Resulta que en 2013, escribió un manifiesto para La Tercera donde contó parte de su vida, pero donde también habló en profundidad sobre la muerte.

En sus propias palabras, el cineaste reveló cómo lo impactó conocer la muerte a muy temprana edad.

“Cuando descubrí la muerte era muy chico. Tenía cuatro años y me fui a la cresta. No podía entender la muerte. Le preguntaba a todo el mundo, me obsesioné, tenía a mi familia vuelta loca”, escribió entonces.

“Lloraba, lloraba, pateaba cosas porque no podía entender la injusticia que mis seres queridos me iban a traicionar, muriendo”, contó.

De acuerdo con su escrito, esta impresión sobre la muerte surgió tras la muerte de una tía con la que no era muy cercano.

“Cuando supe, me acuerdo que miré hacia abajo y vi lleno de hormigas mis pies y la impresión de la muerte versus la vida en ebullición me hizo crack“, reflexionó.

“Tuve una crisis profunda y me llevaron a los curas, al sicólogo, a mi abuelo que era masón que me trató de hablar un montón, pero yo era muy chico. Todo fue muy profundo, súper duro. Eso me marcó. Desde entonces, es mi gran tema la muerte”, añadió.

Las relfexiones de Sebastián Lelio

El director además reflexionó sobre cómo era para él dedicarse al cine: “mi vida es hacer película y pienso todo el día en eso”, confesó.

“Es un lujo para mí poder hacerlo. Conozco a mucha gente con mucho talento que no ha tenido esa suerte. Hay una cosa de suerte y uno se forja su destino, pero yo veo cine en todas partes: en el sonido, los diálogos, la luz, el movimiento. La vida es cine”, sostuvo.

También fue crítico con la televisión. “No tengo tele hace cinco años. Me aburrí. La dejé afuera de mi casa y a los 10 minutos se la habían llevado. La verdad, no me hace falta. No tengo hijos, sólo nos molestaba a mí y a mi novia. La realidad que genera la tele es irreal. Sería interesante ver qué pasa con Chile si apagas la tele por un mes“, concluyó.