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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El colegio de Calama afectado por un violento ataque pospone el regreso a clases y anuncia medidas de seguridad tras el trágico episodio de fines de marzo. El estudiante de cuarto medio provocó un incidente que dejó una inspectora muerta y varios heridos, desatando preocupación nacional. El retorno escalonado de los alumnos comenzará el 20 de abril con jornadas acotadas, y se implementarán cambios en la infraestructura y el personal de seguridad. Se evaluará la instalación de detectores de metales y cámaras de vigilancia.

El establecimiento educacional de Calama donde se registró un violento ataque protagonizado por un estudiante informó la preparación del retorno a clases y la implementación de nuevas medidas de seguridad, en medio del impacto que dejó el hecho ocurrido a fines de marzo.

A través de un comunicado enviado a apoderados, la dirección explicó que el regreso a las aulas será gradual, priorizando “el bienestar de los funcionarios” y la preparación de condiciones adecuadas para los estudiantes, tras el grave episodio que afectó a la comunidad escolar.

Un ataque que remeció a la comunidad

El pasado 27 de marzo, un alumno de cuarto medio perpetró un ataque armado al interior del establecimiento, dejando una inspectora fallecida y al menos cuatro personas heridas, entre ellas funcionarios y estudiantes.

De acuerdo con los antecedentes, el agresor —de 18 años— ingresó con armas blancas y atacó tanto a personal del colegio como a alumnos, siendo posteriormente reducido por otros menores de edad que se encontraban en el lugar.

El hecho generó conmoción a nivel nacional y reabrió el debate sobre la seguridad en establecimientos educacionales, además de gatillar investigaciones respecto a la planificación del ataque.

Retorno diferido y jornada reducida

En ese contexto, el colegio informó que el retorno a clases fue postergado y se realizará de manera escalonada a partir del 20 de abril, comenzando con los cursos de enseñanza básica y continuando con los demás niveles durante la semana.

Durante esos primeros días, la jornada será acotada —entre las 09:00 y 12:00 horas— como parte de un proceso de adaptación tras lo ocurrido.

El comunicado también detalla una serie de cambios al interior del recinto, entre ellos:

– Redistribución de espacios y clausura de sectores específicos del establecimiento.
– Refuerzo de inspectores y presencia de seguridad externa.
– Control estricto en accesos y salidas, con credenciales para apoderados.
– Apoyo de profesionales externos para contención psicológica.

Además, se evalúan medidas a mediano plazo como la instalación de pórticos detectores de metales y la actualización de cámaras de vigilancia. Para lo primero, realizarán una encuesta para conocer la opinión de apoderados.

Llamado a la prevención en el hogar

Junto con lo anterior, el colegio hizo un llamado a los apoderados a reforzar la supervisión de sus hijos, incluyendo la revisión de mochilas y redes sociales, así como fomentar el diálogo para prevenir situaciones de violencia.

Finalmente, la dirección recalcó que el retorno será “gradual” y sujeto a evaluación, en un escenario marcado por las consecuencias de uno de los hechos de violencia escolar más graves registrados recientemente en el país.

“Como medida de seguridad para toda la comunidad educativa, especialmente para los estudiantes, es que se requiere que cada apoderado cumpla con lo siguiente:

➢ Revisión constante de las redes sociales de sus pupilos/as, a modo de prevenir situaciones como el grooming, ghosting, hater, sexting, ciberbullying, entre otros.

➢ Revisión diaria de la mochila y sus pertenencias.

➢ Compartir al menos una comida al día con su pupilo/a, esto ayuda a reforzar los factores protectores en el alumnado.

➢ Conversar con ellos sobre la manera correcta de resolver conflictos y que deben evitar la violencia física y psicológica”.

Lee el comunicado completo a continuación: