VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exministro Luis Cordero afirmó que, de estar en el lugar de Fernando Rabat, ya habría renunciado a Justicia. En entrevista con CNN Chile, advirtió que la polémica por decretos que rebajaron penas a condenados por delitos sexuales contra menores y los conflictos con parlamentarios podrían convertir al ministro en un problema para el Gobierno. Cordero llamó a distinguir “perseverancia” de “tozudez” y a evaluar cuándo dar un paso al costado.

El exministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, se refirió al complejo escenario político que enfrenta el titular de Justicia, Fernando Rabat, y sostuvo que “hay que distinguir entre la perseverancia y la tozudez” al abordar su continuidad en el cargo. Consultado sobre si habría renunciado de encontrarse en la misma situación, respondió que “lo más racional es que sí”.

En conversación con CNN Chile, el exsecretario de Estado abordó la controversia por los decretos que rebajaron penas a pederastas, advirtiendo que el caso podría escalar a problemas mayores.

En esa línea, Cordero señaló que su manejo estaría generando conflictos con distintos sectores políticos, incluso dentro de los propios aliados del Gobierno.

“Un ministro que genera problemas de diálogo en la política y particularmente con los parlamentarios, no solo los de la oposición, sino también los propios, (…) lo que hace es que transforma la figura de ese ministro en un problema para su Gobierno“, afirmó.

Fue precisamente en este punto donde Cordero advirtió que Rabat debe saber identificar cuándo es necesario dar un paso al costado, para evitar que su permanencia termine perjudicando al Gobierno.

“Creo que toda autoridad pública, sobre todo autoridades de confianza de un presidente, debe tener presente que uno tiene que distinguir entre la perseverancia y la tozudez“, sostuvo.

A ello, agregó que, especialmente en los cargos de confianza del Ejecutivo, “así como uno llega, uno tiene que saber irse”, en alusión a la situación del actual ministro de Justicia.

“Sobre todo porque los gobiernos, más allá de su ideología, funcionan colectivamente”, enfatizó.

“Hay que entender cuándo se transforma en un problema”

Consultado sobre si habría renunciado de encontrarse en la posición de Rabat, Cordero respondió que “lo racional es que sí”.

Pese a ello, también intentó comprender la postura del ministro, considerando su trayectoria profesional y su alejamiento de la actividad política.

“Una persona que llega a ser ministro que no viene de la política, que su función era de ser abogado, es decir, que viene de la profesionalidad, y que lo único que uno tiene es su trayectoria profesional. Cuando pasan este tipo de cosas, uno siente lesionada su propia posición”, reflexionó.

“Yo creo que cuando uno se comienza a transformar en un problema para la gestión del Gobierno, más allá de la responsabilidad legal, sobre todo en el diálogo político, hay que entender cuándo se transforma en un problema”, culminó.