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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los alcaldes de Maipú, Tomás Vodanovic (FA), y Providencia, Jaime Bellolio (UDI), hicieron un llamado a avanzar en acuerdos nacionales para abordar problemas estructurales de Chile a largo plazo, independiente de los cambios de gobierno. Reconocieron diferencias políticas pero destacaron desafíos compartidos como el sistema político, empleo público, primera infancia, infraestructura, crecimiento, seguridad, tecnología y democracia. Propusieron mantener objetivos más allá de los gobiernos de turno y abogaron por acuerdos sin eliminar diferencias ideológicas, enfocándose en identificar problemas comunes y metas compartidas. Destacaron la necesidad de dejar de lado la confrontación política y buscar acuerdos con valentía.

Los alcaldes de Maipú, Tomás Vodanovic (FA), y Providencia, Jaime Bellolio (UDI), hicieron un llamado a avanzar en acuerdos nacionales que permitan abordar problemas estructurales de Chile con una perspectiva de largo plazo y dar continuidad a las políticas públicas, independiente de los cambios de gobierno.

La propuesta fue planteada en una columna conjunta publicada este domingo en El Mercurio, donde ambos jefes comunales reconocieron sus diferencias políticas y las distintas realidades de las comunas que administran. Sin embargo, sostuvieron que existen desafíos que requieren una mirada compartida y que no pueden quedar supeditados a los ciclos electorales.

“Pertenecemos a coaliciones políticas opuestas y gobernamos comunas muy distintas”, señalaron, mencionando entre sus diferencias asuntos como el rol del Estado, los impuestos y la seguridad.

Según explicaron, el objetivo de escribir juntos no es esconder esas discrepancias, sino poner el foco en aquellos asuntos que, a su juicio, ningún sector puede solucionar por sí solo.

Ambos alcaldes cuestionaron que buena parte de las decisiones políticas estén condicionadas por resultados inmediatos y plantearon la necesidad de ampliar el horizonte de planificación.

“Chile no tiene un problema de convicciones, sino de horizonte”, afirmaron, apuntando a que una perspectiva de varias décadas puede generar mayores condiciones para la colaboración entre sectores.

Los siete desafíos que proponen

Desde su experiencia municipal, Vodanovic y Bellolio aseguraron que han podido observar directamente los problemas que genera la falta de continuidad de determinadas políticas públicas y la dificultad del Estado para anticiparse y coordinar acciones.

En ese contexto, propusieron concentrar los esfuerzos en siete grandes áreas durante los próximos 30 años:

-Sistema político: impulsar una reforma que permita recuperar gobernabilidad y estabilidad institucional.

-Empleo público y Estado: modernizar la administración pública y fortalecer las capacidades estatales.

-Primera infancia y vejez: alcanzar un acuerdo nacional para abordar las necesidades de ambos grupos.

-Infraestructura y territorio: desarrollar un plan nacional que considere también la adaptación frente al cambio climático.

-Crecimiento y empleo: establecer una estrategia que aumente la productividad, genere desarrollo sostenible y permita reducir desigualdades.

-Seguridad: avanzar en una política nacional contra el crimen organizado.

-Tecnología y democracia: alcanzar acuerdos frente a los desafíos derivados del desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial.

Los alcaldes plantearon que estos objetivos deberían mantenerse más allá de los gobiernos de turno, debido a que algunas transformaciones requieren décadas para mostrar resultados.

En esa línea, advirtieron que “no podemos seguir reiniciando el país cada cuatro años“, enfatizando la necesidad de entregar certezas y continuidad a las políticas públicas.

Acuerdos sin eliminar las diferencias

Vodanovic y Bellolio aclararon que la búsqueda de acuerdos no implica que los distintos sectores deban abandonar sus posiciones ideológicas.

Por el contrario, sostuvieron que las diferencias sobre cómo alcanzar los objetivos son legítimas, pero que antes de discutir las herramientas debería existir un diagnóstico común sobre los problemas que enfrenta el país.

“Estos siete desafíos admiten respuestas distintas según nuestras convicciones, y es legítimo y sano que así sea”, plantearon.

Por ello, propusieron comenzar por identificar problemas compartidos y establecer metas comunes, dejando para una segunda etapa el debate sobre las políticas específicas que permitirían alcanzarlas.

Los jefes comunales también reconocieron que construir acuerdos supone costos políticos y requiere modificar la lógica de confrontación entre sectores.

“Dialogar con verdadera voluntad de llegar a acuerdos exige valentía”, señalaron, junto con llamar a dejar de lado la búsqueda del “aplauso fácil” mediante la descalificación del adversario.

Finalmente, afirmaron que su propuesta no busca que los distintos sectores suscriban un programa político común, sino reconocer la existencia de desafíos que trascienden a una administración determinada.

Hoy la demagogia y los populismos son un problema real, y ningún gobierno lo resolverá en cuatro años si no somos capaces de construir acuerdos que trasciendan a quienes circunstancialmente gobiernan“, concluyeron.