El ministro de Seguridad, Martín Arrau, abordó este viernes en la Región del Bío Bío los cuestionamientos del senador Matías Walker (Demócratas) a la reforma constitucional en materia de seguridad, quien pidió al Gobierno retirar la iniciativa y realizar un trabajo prelegislativo antes de continuar con su tramitación.
Arrau aseguró que conversó con el parlamentario durante la noche del jueves y que ambos acordaron reunirse la próxima semana para abordar el proyecto y revisar sus distintos aspectos.
“Es curioso, yo hablé anoche con él. Nos quedamos de juntar la próxima semana precisamente para abordar este proyecto y ver los diferentes matices”, sostuvo el secretario de Estado.
En esa línea, el ministro confirmó que el Ejecutivo optará por priorizar otras iniciativas de la agenda de seguridad, elevando su nivel de urgencia en el Congreso.
“Como él dice, hay otros 29 proyectos de ley que sí estamos urgenciando“, afirmó Arrau.
Entre ellos, mencionó el proyecto sobre Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), la iniciativa Antibarricadas y la denominada Ley Naín-Retamal 2.0.
“Vamos a elevar el nivel de urgencia a discusión inmediata de las Reglas del Uso de la Fuerza, del proyecto Antibarricadas, de Ley Naín 2.0 y vamos a seguir con una serie de otros proyectos con mayor nivel de urgencia”, detalló.
Respecto de la reforma constitucional cuestionada por Walker, Arrau planteó que su tramitación requiere mayor espacio para revisar las observaciones surgidas durante la discusión.
“Claramente, este proyecto requiere algo de calma para poder hacer los ajustes que están proponiendo los parlamentarios”, afirmó.
Walker pidió retirar la reforma
Las declaraciones de Arrau se producen luego de que el senador Matías Walker solicitara al Gobierno retirar el proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad, argumentando que la iniciativa ha recibido cuestionamientos transversales.
El parlamentario sostuvo que, antes de avanzar en su tramitación, La Moneda debería desarrollar un trabajo prelegislativo que permita alcanzar acuerdos sobre las herramientas necesarias para enfrentar al crimen organizado.
“Yo creo que, después de la crítica transversal que ha habido respecto de la reforma constitucional, lo más aconsejable es que el Gobierno retire el proyecto, haga un trabajo prelegislativo y podamos generar las reformas que generen consenso y que sean eficaces para el objetivo de perseguir el crimen organizado”, planteó Walker.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de incorporar nuevas facultades a la Constitución sin un acuerdo político amplio, apuntando a que estas podrían ser utilizadas por futuras administraciones.
“No se puede hacer política con la Constitución. La Constitución requiere un amplio consenso porque esta herramienta en manos de un mal gobierno puede llevar al quebrantamiento del orden democrático”, afirmó.
El senador ya había cuestionado anteriormente algunos elementos de la propuesta, protagonizando incluso un cruce público con Arrau por una disposición que contemplaba inhabilitar a personas condenadas por crimen organizado y terrorismo para acceder a determinadas prestaciones financiadas con recursos estatales.