El exdirector del Servicio Nacional de Migraciones durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, Luis Thayer, presentó su renuncia al Frente Amplio. En un mensaje enviado a militantes del partido, acusó haber enfrentado “públicamente solo” el proceso derivado de su gestión en el organismo, cuestionando la falta de respaldo de la colectividad.
De acuerdo a información de BioBio, el mensaje fue enviado a varios grupos de WhatsApp en los que participaba Thayer, aunque ninguno de ellos correspondía a espacios de la directiva del FA. Mismas fuentes confirmaron que el texto fue enviado ayer miércoles. En tanto, la renuncia a la colectividad fue presentada ante el Servicio Electoral de Chile (Servel) el viernes pasado.
En el mensaje, Thayer explicó que decidió “replegarse de la militancia indefinidamente” y abandonar los espacios en los que participaba a título partidario. Según sostuvo, su decisión responde a una “evaluación muy personal, profunda y extensa” sobre las expectativas recíprocas entre un militante y su colectividad.
El exdirector de Migraciones aseguró que actualmente enfrenta “probablemente el más duro” proceso que le ha tocado vivir y reprochó que, a su juicio, debió asumirlo sin un respaldo público de su partido.
“He estado públicamente solo, pagando el costo de una política derivada del ejercicio de un cargo de gobierno”, señaló.
Si bien aseguró haber recibido apoyos internos, llamados y mensajes de respaldo, sostuvo que aquello no fue suficiente. “Se valora, pero no basta el apoyo en la intimidad, es necesaria la contención pública ante las arremetidas en contra de uno de los tuyos”, planteó.
En esa línea, afirmó que no recibió “una defensa o un apoyo del partido que arriesgue algo”, pese a que aseguró haberlo solicitado. “Cuando uno aparece solo en el escenario es notorio”, escribió, acusando que aquello facilitó el “ensañamiento” de sus adversarios.
Thayer también apuntó a sectores del oficialismo que, según relató, presentaron una denuncia en su contra ante el Ministerio Público y lo trataron “como delincuente”. En contraste, aseguró haber recibido ofrecimientos de apoyo de figuras vinculadas al Partido Socialista, Partido Comunista y Democracia Cristiana, además de la defensa pública de una exministra del PPD.
“Cuando un grupo oficialista te denuncia al Ministerio Público y te basurea como delincuente, y es gente del PS la que te llama para ofrecer ayuda en serio (…) y no los dirigentes de tu partido, la verdad es que no decepciona, da escalofríos”, afirmó.
Incluso, cuestionó que dentro del Frente Amplio no existiera —según su versión— una reacción interna contra quienes impulsaron acciones en su contra. “Hubiera esperado al menos una arremetida interna contra quienes rompiendo todo código realizaron tan miserable acción en mi contra”, sostuvo.
El caso de los niños haitianos
La decisión de Thayer se conoce luego del caso de los niños haitianos revelado por este medio, investigación que puso bajo cuestionamiento procedimientos realizados durante su gestión al frente del Servicio Nacional de Migraciones.
A raíz de estos antecedentes, el exdirector ha debido enfrentar distintas acciones y cuestionamientos públicos, contexto al que apunta directamente en su mensaje al justificar su salida del Frente Amplio y reclamar que el partido no salió públicamente a respaldarlo.
“A veces creo que a este partido le falta vieja política, la que con todos sus ripios se para desde la fraternidad y el atrincheramiento con los suyos”, expresó.
Igualmente, cuestionó lo que consideró una falta de reacción de la colectividad frente a actuaciones de la Contraloría General de la República, organismo al que acusó de actuar —a su juicio— fuera de sus facultades y motivado por una «agenda mediática».
“Entiendo, pero no acepto que predomine el cálculo”, escribió, para luego concluir: “No puedo aceptar que el pragmatismo supere la frontera de la lealtad”.
Finalmente, Thayer buscó despejar cualquier interpretación de su salida vinculada al proceso electoral interno del Frente Amplio. Según afirmó, su renuncia fue ingresada al Servel el viernes 14, antes del inicio de la elección, y aseguró que su decisión no está relacionada “en lo absoluto” con la directiva saliente ni con la entrante.
“No se puede perder solo. Las derrotas en la militancia son colectivas como en las familias y los golpes se reciben juntos”, concluyó el exdirector del Servicio Nacional de Migraciones.