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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, criticó la propuesta del Gobierno de establecer un nuevo Estado de Excepción Constitucional de Seguridad Pública que podría extenderse hasta por 240 días sin necesidad de autorización del Congreso. Kaiser señaló que esta medida limita los derechos de los ciudadanos y no debería ser una política permanente del Gobierno. Además, instó a frenar o modificar la reforma constitucional para evitar restricciones invasivas a los derechos constitucionales.

El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, apuntó contra la creación de un nuevo Estado de Excepción Constitucional de Seguridad Pública propuesto por el Gobierno, en el marco de su proyecto de reforma constitucional.

Mediante su cuenta de X, el exparlamentario cuestionó la propuesta del Ejecutivo, que contempla un Estado de Excepción Constitucional que cubra amenazas contra la seguridad pública y que se puede extender por hasta 240 días sin pedir autorización al Congreso. El líder libertario instó a frenar o modificar la medida.

“Los Nacional-Libertarios somos muy críticos y cautelosos frente a cualquier decisión política que signifique una amenaza para los derechos constitucionales de los ciudadanos. Un Estado de Excepción Constitucional hace eso: Limita los derechos, no de los criminales, de todos los ciudadanos”, partió Kaiser.

“Se acepta esta limitación para recuperar el control territorial del Estado en una región determinada o para poder acudir en auxilio de la gente en casos de catástrofe, obviando la burocracia y dentro de un plazo acotado. Pero no es ni debe ser nunca una política de un Gobierno, el gobernar a Chile en un estado permanente de excepción constitucional como sucede hoy, por ejemplo, en la Macrozona Sur“, agregó.

“La reforma constitucional incluye la creación de un nuevo estado de excepción que se prolongaría por hasta 8 meses sin necesidad de consentimiento del Congreso, con restricciones extremadamente invasivas a derechos protegidos por la Constitución . En la tramitación de la reforma habrá que ponerle cotos a esto o rechazarlo si no es posible modificarlo y dejarlo aceptable“, concluyó.

Así, se suman los cuestionamientos a la reforma constitucional presentada por el Ejecutivo, la que ya ha sido causa de división en el propio oficialismo y ha encontrado reparos y rechazos en el PDG y la oposición.