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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las negociaciones entre países de la ONU sobre la Convención de Cooperación Fiscal Internacional se reanudaron en Nueva York; Chile ha sido clave, pero podría retirarse porque el borrador no cumple expectativas, afectando soberanía tributaria. Pese a la salida de una experta, aún no se cierran las negociaciones. La decisión podría tener costos políticos y alejarse de países en desarrollo.

El pasado 3 de agosto en Nueva York, se reanudaron las negociaciones entre los países de las Naciones Unidas sobre la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional entre los Estados miembros. Este instrumento jurídico se está elaborando desde el año pasado y culminará en 2027 para desarrollar un sistema de cooperación fiscal.

Aunque Chile ha sido clave en las negociaciones, fuentes diplomáticas señalaron a The Clinic que para la actual administración, el borrador que hasta ahora se está elaborando no cumple con sus expectativas. Incluso, desde Cancillería aseguraron que están evaluando retirarse de las negociaciones.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores explicaron al citado medio que “Chile reconoce la importancia de la cooperación tributaria internacional y ha sido parte del proceso, evaluando de manera detenida el rumbo de las negociaciones del futuro convenio y las implicancias jurídicas que se desprenden de él”.

Pese a ello, señalaron que “a pesar de los esfuerzos realizados a lo largo del proceso, el análisis técnico es que, tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria, las que deben ir en línea con el marco constitucional, la política fiscal, así como los compromisos internacionales vigentes de Chile“.

De acuerdo a estas fuentes, una señal clara de la baja de Chile del grupo fue la salida de la experta en impuestos internacionales, Liselott Kana, quien representa al Estado chileno en la negociación y era una de las redactoras del documento que está elaborando la Convención sobre Cooperación Fiscal.

A pesar de que aún no concluyen las negociaciones, esta retirada no tiene mayor relevancia. Sin embargo, fuentes conocedoras afirman que esto podría traer costos políticos, tomando en cuenta que la neutralidad de Chile ha sido un valor en materia internacional y, con el cargo de Kana, había un espacio de negociación importante entre distintos países.

En esa línea, un sector de la diplomacia chilena cree que esta retirada no es una buena idea porque sería una señal que apuntaría en dirección opuesta a los países en desarrollo con los que Chile tiene diálogo y con los que históricamente se pretende establecer relaciones multilaterales.

Dichas fuentes comentan que lo mejor para poder influir es permanecer en espacios de negociación y no salirse de ellos. De acuerdo a otras voces conocedoras del documento, los temas que se estaban evaluando tenían que ver con tributación de servicios digitales transfronterizos, por ejemplo, las plataformas de streaming, flujos financieros y tributación de personas de alto patrimonio.

Lo último habría incomodado al Gobierno y habría puesto en evaluación su permanencia en estas negociaciones.

Desde otra perspectiva, otras fuentes señalan que esta retirada se debe a un interés del Estado de Chile de mostrarse alineado con Estados Unidos. Cabe señalar que hace un par de semanas, el país norteamericano aplicó un aumento arancelario del 12,5% y con esta salida, se buscaría reducir el alza.

Lo anterior, porque Estados Unidos no es parte de la negociación y Chile, al retirarse del Movimiento de los Países No Alineados, intenta dar señales de alineación con la Casa Blanca.

Sin embargo, hay quienes mencionan que este movimiento sería un gesto muy pequeño, e incluso inocuo, para mostrar un acercamiento con Estados Unidos.