Al menos diez cambios en cargos estratégicos del Ministerio de Vivienda se han registrado desde marzo, según pudo conocer Radio Bío Bío. Entre ellos figuran jefaturas de divisiones, asesores del gabinete ministerial y responsables de los procesos de reconstrucción. Mientras el ministro Iván Poduje defendió los movimientos como parte de una renovación habitual de equipos, desde la oposición advirtieron un eventual problema en la conducción de la cartera.
De acuerdo con los antecedentes recabados por La Radio, las salidas obedecen a distintos motivos. Algunas corresponden a despidos por presuntos desacuerdos con la conducción del ministro, otras a renuncias tras conflictos internos y también existen reemplazos vinculados a la reorganización de equipos y a cuestionamientos por la gestión de la reconstrucción.
La alta rotación también se refleja en el Serviu de Valparaíso, donde tres personas distintas han encabezado el área de reconstrucción en pocos meses.
Consultado por estos cambios, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, aseguró que se trata de un proceso normal de renovación de equipos al interior de la institución.
El secretario de Estado explicó que la cartera mantiene un intenso ritmo de trabajo debido a que actualmente enfrenta tres procesos de reconstrucción en paralelo, lo que implica constantes desplazamientos entre distintas regiones del país.
“Hay personas que por razones familiares muy atendibles no pueden seguir ese ritmo y han preferido dar un paso al costado o, en algunos casos, no han cumplido los requerimientos, pero estamos dentro del rango normal de reemplazos que se hacen en una institución como el ministerio”, afirmó.
Sin embargo, la explicación no convenció a la oposición. La diputada Ana María Gazmuri sostuvo que resulta difícil atribuir la sucesión de cambios únicamente a la exigencia propia del trabajo ministerial, considerando que esa realidad es común a todas las carteras de Gobierno.
En esa línea, planteó que cuando en pocos meses se acumulan tantas salidas de jefaturas, es razonable preguntarse si se trata de una dinámica habitual o de un problema de conducción.
“Un ministerio tan importante como el de Vivienda necesita estabilidad, diálogo y capacidad de construir equipo. Si las diferencias internas terminan resolviéndose con la salida reiterada de funcionarios, eso da cuenta de una forma de liderar que merece ser explicada”, sostuvo.
Desde la oposición también surgieron cuestionamientos por la relación que el ministro ha mantenido con distintos actores políticos. Parlamentarios advirtieron que los roces públicos con autoridades de Gobierno, legisladores de diversos sectores y gobernadores regionales podrían estar contribuyendo a un clima de inestabilidad al interior de una cartera de carácter eminentemente técnico, con eventuales efectos sobre la continuidad y ejecución de proyectos habitacionales.