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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La ministra de Salud, May Chomali, criticó el proyecto de ley "Escucha su corazón" que busca que las mujeres escuchen los latidos antes de un aborto legal bajo las tres causales. Chomali afirmó que desde el punto de vista clínico no hay evidencia científica que respalde que escuchar los latidos cambie la decisión de las mujeres en casos extremadamente complejos como inviabilidad fetal, riesgo para la madre y violación. La propuesta tampoco aporta nuevos antecedentes médicos.

No le ve sustento médico ni científico. La ministra de Salud, May Chomali, se refirió este lunes de manera crítica al proyecto de ley “Escucha su corazón”, iniciativa impulsada por diputados del Partido Nacional Libertario y Republicanos que busca exigir que las mujeres escuchen los latidos del embrión o feto antes de acceder a un aborto legal bajo las tres causales.

La secretaria de Estado afirmó que, desde el punto de vista clínico, no existe evidencia científica que respalde uno de los principales argumentos de la iniciativa: que escuchar los latidos pueda hacer que una mujer cambie de decisión.

“Desde el punto de vista clínico, nosotros hemos mirado y no existe evidencia —que es lo que nos tiene que mover a nosotros— que la mujer vaya a cambiar de decisión”, señaló.

Ministra Chomali lapida proyecto Escucha su Corazón

La ministra de Salud, May Chomali recordó que en Chile el aborto solo está permitido en tres causales: cuando existe riesgo para la vida de la mujer, cuando el feto presenta una condición incompatible con la vida extrauterina y cuando el embarazo es consecuencia de una violación.

Sobre esos casos, insistió en que se trata de situaciones extremadamente complejas y que no existe respaldo científico para sostener que obligar a escuchar la actividad cardíaca modifique la decisión de las pacientes.

“Son tres causales muy complejas: inviabilidad fetal, riesgo para la madre y violación. No existe, y hemos buscado, evidencia científica que un acto como ese pueda reducir la probabilidad de que la mujer quiera hacerse un aborto”, afirmó hoy en T13 Radio.

Luego fue más allá.

“No entiendo cuál es el sentido. Científicamente no hay sentido. No hay evidencia de que la mujer vaya a cambiar de decisión”, sostuvo.

La ministra también explicó que, desde la práctica médica, la propuesta tampoco aporta nuevos antecedentes para el profesional de salud.

“Las ecografías se tienen que hacer igual. Para poder decir que hay inviabilidad fetal tiene que haber una ecografía, y cuando está en riesgo la vida de la madre, también. Por lo tanto, para todos los efectos, el médico no hace la diferencia. “Médicamente no agrega nada”, señaló.

Consultada por las críticas que apuntan a que la iniciativa podría revictimizar a mujeres que enfrentan un embarazo producto de una violación o un diagnóstico de inviabilidad fetal, Chomali evitó profundizar desde esa perspectiva, aunque reconoció que es un cuestionamiento presente en el debate.

“Se ha hablado de revictimización, en lo cual uno podría estar de acuerdo. No hemos mirado mucho los efectos psicológicos de la madre, pero desde el punto de vista de la evidencia científica no hay evidencia que la mujer vaya a cambiar de opinión”, indicó.

Iniciativa sigue acumulando críticas

El proyecto “Escucha su corazón” fue presentado el pasado 25 de junio por el diputado del Partido Nacional Libertario, Cristóbal Urruticoechea, junto a parlamentarios del Partido Republicano y Renovación Nacional.

La iniciativa propone modificar el artículo 119 del Código Sanitario para que el médico informe a la mujer si existe actividad cardíaca detectable y le ofrezca escuchar los latidos antes de la interrupción del embarazo.

La principal controversia está en la redacción del proyecto. Aunque señala que la mujer puede rechazar ese ofrecimiento, el mismo artículo establece que, si lo hace, el médico deberá negarse a practicar el aborto. En la práctica, la escucha de los latidos pasaría a transformarse en un requisito obligatorio para acceder a una prestación que hoy permite la ley.

La iniciativa ha recibido cuestionamientos desde distintos sectores. La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, acusó que busca “entorpecer” la ley de tres causales y generar un efecto coercitivo sobre las mujeres.

A esas críticas se sumaron parlamentarios oficialistas y de oposición, organizaciones feministas, especialistas en salud mental y académicos, quienes sostienen que el proyecto incorpora una barrera adicional para acceder a un derecho que la legislación chilena ya reconoce en situaciones excepcionales.