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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Ministerio de Educación lanza programa Chile Aprende y Avanza para fortalecer aprendizajes en lectura y matemáticas desde primeros años educativos y evitar brecha crónica. Iniciativa busca convertir a Mineduc en facilitador y apoyo hacia escuelas, con evaluaciones clave y formación docente en estrategias efectivas. Pilares del plan: Aprendizajes Basales garantizará competencias en lectura y matemáticas, y Cultura Educativa promoverá convivencia respetuosa. Programa surge ante preocupantes cifras de rezago en comprensión lectora y matemáticas, así como casos de acoso escolar.

Esta jornada de lunes, el Ministerio de Educación presentó el programa Chile Aprende y Avanza, iniciativa que busca fortalecer los aprendizajes en lectura y matemáticas desde los primeros años de las trayectorias educativas y el desarrollo de una cultura educativa, además de evitar una brecha crónica.

El programa fue presentado por la ministra María Paz Arzola y el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, en el Liceo Bicentenario Monseñor Enrique Alvear de la comuna de Pudahuel.

“Chile Avanza y Aprende busca convertir al Ministerio de Educación en un facilitador, en un apoyo hacia las escuelas. Es un plan que no nace desde cero; recoge aquellas experiencias que han resultado positivas”, dijo la ministra.

A lo anterior, agregó que para eso se van a poner a disposición evaluaciones como la de lectoescritura para segundo básico, que se implementará este año, que será una evaluación clave para que los profesores puedan tener un diagnóstico que les permita identificar a tiempo los rezagos de los estudiantes.

Igualmente, “formación docente en estrategias basadas en evidencia, y recursos pedagógicos y orientaciones que les permitan apropiarse sobre la base de su proyecto educativo de todos estos elementos, y que permitan adaptar la enseñanza al nivel del estudiante y poner metas apropiadas para cada estudiante”.

Por su parte, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, afirmó que “lo que busca Chile Aprende y Avanza es entregar herramientas a los colegios para que sean espacios en donde los estudiantes puedan aprender y estar bien. Eso buscan los dos pilares de esta estrategia: poner el foco en lo que sucede en la sala de clases a través de los aprendizajes basales y construyendo una cultura educativa que facilite el espacio en que se desarrollan esos aprendizajes”.

El primer pilar del plan, Aprendizajes Basales, garantizará que todos los estudiantes lean comprensivamente antes de terminar 2° básico y dominen operaciones matemáticas básicas antes de terminar 4° básico. Busca asegurar que los aprendizajes basales se adquieran en el nivel que corresponden, evitando que los rezagos se acumulen e interfieran en las trayectorias educativas.

En tanto, el pilar Cultura Educativa promoverá una cultura educativa positiva y segura que asegure una convivencia respetuosa y con foco en el desarrollo integral de cada estudiante. Para ello, alineará las acciones existentes de convivencia, formación ciudadana y desarrollo físico y socioemocional al proyecto educativo institucional, bajo el liderazgo intencionado de los directivos.

Evitar una brecha crónica

El diagnóstico que originó el Programa Chile Aprende y Avanza revela que:

Tres de cada cinco niños en 2° básico no alcanzan el nivel de comprensión lectora esperado. El problema no es de lenguaje, sino de decodificación: el 91% de quienes tienen rezago lector comprenden cuando se les lee en voz alta.

Sólo el 27,6% de estudiantes de 4° básico alcanza nivel adecuado en matemática. Uno de cada tres niños termina 4° básico sin dominar los contenidos matemáticos mínimos esperados para su edad.

Las denuncias por convivencia escolar alcanzaron un máximo histórico de 8.864 casos en 2024. Un preocupante 44% de adolescentes de 2° medio declara ser víctima de acoso reiterado.

Un niño sin competencias lectoras fundamentales a los 8 años tiene 88% de probabilidad de continuar con dificultades en 4° básico. La brecha se hace crónica, costosa de remediar, y acumula efectos negativos que limitan la continuidad educativa.

Por otra parte, la investigación longitudinal internacional es concluyente: la intervención temprana en los primeros años de educación genera retornos sociales significativamente superiores a cualquier otra intervención posterior.