SpaceX, la compañía de cohetes, comunicaciones satelitales e IA de Elon Musk, hizo historia hace un mes al completar la mayor salida a bolsa de la historia.
Al día siguiente del debut, el martes 16 de junio, los papeles registraron máximos por alrededor de US$220, e incluso llegó a ser la quinta compañía más valiosa del mundo que cotiza en bolsa, quedando sobre Amazon y por detrás de Nvidia, Alphabet -Google-, Apple y Microsoft.
Sin embargo, el pasar de los días deja un cambio de color en los gráficos y una empresa que subía como cohete, se tiñe de rojo , perdiendo casi US$1 billón en capitalización bursátil a lo largo del mes.
Y a la fecha, ostenta el puesto de octava compañía más valiosa del mundo.
SpaceX se desploma en bolsa
Ignacio Mieres, head of research de XTB, recordó que la salida a bolsa “convirtió a la compañía en una de las empresas más valiosas del mundo y reflejó el fuerte entusiasmo del mercado. Sin embargo, apenas un mes después de su debut, las acciones han caído por debajo de su precio inicial”.
Y es que el desafío autoimpuesto por la compañía de Musk no es menor.
Aunque el negocio de cohetes y transporte aeroespacial suele llevarse las miradas del público, ya que la idea del magnate siempre ha sido ser quien lleve humanos a Marte y volver la vida “multiplanetaria”, los esfuerzos de SpaceX ahora están enfocados en xAI, su división de inteligencia artificial, y que junto a las capacidades espaciales, permitirían establecer grandes centros de datos que puedan prestar servicios de IA en forma satelital.
Todo a la vez que se mejora la capacidad de su chatbot, Grok, y se amplía la cobertura de Starlink.
Por ello, es que el mercado está pasando de una fiebre compradora a una “reevaluación del modelo de negocio por parte de los inversionistas, a lo que se suman las dudas del mercado respecto de los elevados gastos de capital de la compañía”, agregó Mieres.
De hecho, a la semana de haber salido en el Nasdaq, la empresa ya preparaba los detalles para emitir hasta US$20.000 millones en deuda para refinanciar un préstamo puente que vence en septiembre de 2027.
Esta, a su vez, constituía el montante más elevado de la deuda a largo plazo de SpaceX, que en marzo se elevaba a US$29.100 millones.
“Desde los máximos alcanzados, cuando la empresa llegó a una valoración de US$2,9 billones, se ha borrado cerca de US$ 1 billón en capitalización bursátil”, comentó Ignacio Mieres de XTB.
SpaceX no es la única que vive un fuerte efecto rebote luego de salir a bolsa.
SK Hynix, que ya venía subiendo como la espuma en Seúl, llegó al mercado estadounidense este viernes, anotando el mayor debut bursátil de una compañía extranjera en EEUU y la segunda mayor salida a bolsa de la historia.
La firma surcoreana fabrica microprocesadores tiene un 57% del mercado global de memorias de alto ancho de banda (HBM), un componente crítico para los chips de Nvidia y de otros diseñadores, y que permite alcanzar los actuales niveles de rendimiento de cada uno de los modelos de IA.
Aunque sus capacidades de producción ya están comprometidas durante este año, y se prevé que la demanda siga fuerte, sus títulos pasaron de dispararse un 17% al iniciar su andadura, pero hoy cae un 7,62%.