Andy Burnham superó este lunes los apoyos necesarios para ser proclamado formalmente en los próximos días como nuevo líder laborista y futuro primer ministro británico, sucediendo a Keir Starmer, tras acumular un total de 349 nominaciones de diputados de su formación, suficiente para neutralizar la posibilidad de tener algún rival.
El exalcalde de Mánchester, ahora diputado por Makerfield, superó así el umbral necesario de apoyos que hace matemáticamente imposible que cualquier otro candidato obtenga el mínimo de 81 apoyos —correspondientes al 20 % del total de los parlamentarios laboristas— y compita en la contienda.
El pasado jueves, día en el que inició el plazo de presentación de candidaturas, Burnham ya acumuló 322 apoyos, dejándolo tan solo uno por debajo del cupo necesario. Este lunes recibió 27 nominaciones más, elevando el total a 349 y superando ese umbral.
Aunque los números ya están de su parte, Burnham todavía necesita obtener la nominación de al menos tres de las 31 sociedades socialistas y sindicatos afiliados al Partido Laborista –algo que se espera que sea un mero trámite formal— antes de poder ser designado como líder de la formación.
Se espera que Burnham asuma formalmente el liderazgo del Partido Laborista, sucediendo a Starmer, en una conferencia especial del partido el próximo viernes, y tres días después, el 20 de julio, el cargo de primer ministro del Reino Unido.
Entre los diputados que han respaldado la candidatura del exalcalde de Mánchester se incluyen gran parte de los ministros y otros miembros de alto rango en el actual Gobierno de Starmer, encabezados por el vice primer ministro británico, David Lammy, la ministra de Economía, Rachel Reeves, o la titular de Exteriores, Yvette Cooper.