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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Senado comenzará a debatir el Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional el 2 de junio, después de la Cuenta Pública de Kast. Se esperan discusiones intensas, con la oposición buscando mostrar firmeza y el oficialismo buscando apoyos. El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, está dispuesto a aprobar la reforma, incluso por un solo voto. El PS busca fortalecer el proyecto y evitar la concentración de recursos en el 1% más rico. El senador De Urresti destaca la necesidad de consensos y una visión a largo plazo para esta reforma tan amplia.

Restan sólo tres días para el inicio del debate legislativo del Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional, que se discutirá en el Senado a partir de este 2 de junio. La instancia comenzará al día siguiente de la Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast.

Eso sí, la previa no ha estado exenta de polémicas. Con una oposición que se busca presentar dura, desde el oficialismo y el Gobierno deberán mover piezas para establecer líneas de apoyo en jornadas que, según los mismos parlamentarios, podría extenderse por meses.

Pese a aquello, en entrevista con La Tercera, el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, señaló que aunque sea por un voto, está dispuesto a aprobar la reforma.

El congresista añadió que “si es que la incorporación de la centroizquierda (aludiendo al PS y el PPD) va a debilitar el impacto pro inversión, yo apostaría por lograr un resultado ajustado“.

Desde el Partido Socialista, las reacciones no se hicieron esperar. La senadora Danisa Astudillo afirmó que el objetivo de su colectividad no es debilitar el proyecto, sino por el contrario, fortalecerlo.

En ese sentido, Astudillo adelantó que van a presentar indicaciones para mejorar el proyecto y otras que eviten que los recursos se concentren en el 1% más rico de Chile.

Su par, el senador Alfonso de Urresti, dijo que una reforma de tal magnitud como la presentada por el actual Gobierno requiere de consensos, conversaciones y una mirada a largo plazo. Esto, dijo, “para evitar visiones ideológicas”.

Por esto y, a diferencia de lo ocurrido en la Cámara de Diputados, el parlamentario manifestó que el Senado se tomará el tiempo para revisar con rigurosidad las cifras.