El presidente de la República, José Antonio Kast, no descartó considerar algunas “sugerencias” que se han realizado al Plan de Reconstrucción Nacional, también denominado Ley Miscelánea.
“Uno siempre va incorporando algunas sugerencias que pueden hacer, incluso conversando de temas que a futuro se podrían abordar”, sostuvo la tarde de este martes.
“A nosotros lo que nos interesa es mejorar la calidad de vida de las personas. Lo que nos interesa es que Chile vuelva a estar en el concepto internacional“, continuó el jefe de Estado.
Presidente Kast se abre a considerar “sugerencias” al Plan de Reconstrucción Nacional
Aquello, dijo, para que se logre mayor inversión, lo que “requiere ciertas certezas y también invitaciones a chilenos que en algún momento pueden haber pensado en invertir en el extranjero, y que vuelvan a invertir en Chile”.
Recordemos que durante esta jornada, el Gobierno volvió a postergar el ingreso del proyecto de Reconstrucción Nacional. La iniciativa, tras sucesivos retrasos, sería presentada mañana en la Cámara Baja.
Este cambio ocurre en medio de intensas gestiones del Ejecutivo para asegurar apoyos en el Congreso, particularmente con el Partido de la Gente (PDG), colectividad que se ha posicionado como actor clave en la tramitación.
Y es que el PDG ha tomado protagonismo en las conversaciones. La bancada pasó de una postura inicial de rechazo a una mayor apertura tras una serie de reuniones con autoridades de Gobierno, incluyendo un almuerzo encabezado por el ministro José García Ruminot y una posterior cita telemática con los ministros del Interior y Hacienda, Claudio Alvarado y Jorge Quiroz, respectivamente.
La diputada Pamela Jiles valoró el giro en las negociaciones, y aseguró que su colectividad ha logrado incidir en la agenda del Ejecutivo.
“Este proyecto se iba a presentar hoy y no se presentó. ¿Y por qué no se presentó hoy? Bueno, porque el PDG se ha hecho sentir fuerte como interlocutor del Gobierno. Vamos avanzando, la gente va avanzando”, afirmó.
Según fuentes de Radio Bío Bío, el denominado “frenazo” al plan responde, entre otros factores, a la falta de respaldos suficientes y a las diferencias políticas sobre el contenido de la propuesta, lo que ha obligado al Gobierno a redoblar negociaciones para evitar un revés legislativo.