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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En la Oración Ecuménica en la Catedral Metropolitana por el inicio del gobierno de José Antonio Kast, el arzobispo Chomali llamó a políticos consecuentes y creíbles, destacando la importancia de la democracia y la no violencia. Pidió erradicar la corrupción y el amiguismo, fomentando el diálogo en la política. Instó a los políticos a ser creíbles en sus acciones.

Este jueves, durante la Oración Ecuménica realizada en la Catedral Metropolitana en el marco del inicio del gobierno de José Antonio Kast, el arzobispo de Santiago Fernando Chomali llamó a dignificar la labor política y sostuvo que “urge políticos consecuentes, creíbles en el decir y en el actuar”.

La liturgia contó con la presencia de autoridades de gobierno, miembros del gabinete presidencial y diversos representantes religiosos.

En su homilía, el cardenal instó a mantener la democracia en este nuevo periodo, señalando que “es fundamental recordar nuestra responsabilidad de preservarla”.

“La democracia es un bien que se gana a gotas, pero se pierde a litros si no se cuida. Estos días solemnes son una invitación a protegerla con cada gesto y cada palabra”, dijo.

Entre sus palabras, también invitó a las nuevas autoridades a mantener la violencia lejos de la vida pública, provenga de donde provenga y “en cualquiera de sus formas, pues no podemos arriesgar lo que tanto nos costó recuperar”.

“Las futuras generaciones no merecen eso; merecen vernos atentos a las necesidades de los demás, anhelantes de buscar siempre la verdad, diligentes en promover el bien común y claros a la hora de decir no a la violencia. Lo repito: no a la violencia en todas y cada una de sus formas”, instó.

Asimismo, reflexionó sobre la importancia del diálogo en el gobierno como “una valiosa herramienta que evitará que la política se convierta en imposición sobre otros”, destacándolo como el camino para construir entendimientos.

La autoridad religiosa también manifestó su esperanza de que se erradique de raíz la corrupción dentro de los aparatos estatales, la cultura del “amiguismo” y del más vivo.

“No puede ser que quienes ejercen esta noble vocación sean percibidos como las personas más desprestigiadas y de menor credibilidad de la sociedad. ¡No puede ser! Urge políticos consecuentes, creíbles en el decir y en el actuar”, enfatizó.

El arzobispo finalizó su discurso deseándole éxito a Kast en su mandato, poniendo siempre su labor en servicio de la ciudadanía.

“Los jóvenes de nuestra patria puedan creer nuevamente en el servicio público como una de las vocaciones más hermosas, más nobles y más necesarias de la vida social”, culminó.