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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, valoró la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) sobre la reinstalación de la estatua del general Manuel Baquedano en Plaza Italia, mencionando la importancia de cerrar heridas del estallido social. Sin embargo, señaló que el Gobierno no desea que se instale antes del 11 de marzo, considerándolo un acto contradictorio si lo inaugura el presidente Gabriel Boric. Por su parte, el analista político Luis Felipe Vergara calificó la discusión como artificial y poco relevante respecto a quién esté en el poder.

El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, abordó la decisión que tomó el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) sobre la reinstalación de la estatua del general Manuel Baquedano en Plaza Italia.

En conversación con Radio Pauta, el jefe comunal explicó que este acuerdo forma parte de un proceso de “ir cerrando ya varias heridas que quedaron del estallido, lo respecto a la violencia que hubo, de la destrucción que hubo”.

Pese a ello, Desbordes afirmó que “el Gobierno (actual) no quiere que se instale” dicha estatua previo al 11 de marzo y que “sería un contrasentido que lo inaugure un presidente (Gabriel Boric) que no quiere volver la estatua al lugar”.

Asimismo, el alcalde de Santiago indicó que, para el Ejecutivo, la reinstalación sería una “derrota cultural”.

“El Frente Amplio más el Partido Comunista no han cambiado su punto de vista para nada. Y ahora los vamos a ver como oposición, rearmándose y defendiendo las mismas cosas del 2019”, finalizó.

Bajo esta misma línea, el analista político Luis Felipe Vergara calificó la discusión como “artificial” y aseguró que es irrelevante si se instala durante la administración de Gabriel Boric o José Antonio Kast.

Con todo, el debate vuelve a instalar el trasfondo político del llamado “refundacionalismo” que marcó el arribo del actual Gobierno.

Mientras Desbordes acusa que el Ejecutivo no quería el retorno previo al cambio de mando, desde Providencia insisten en que el proceso debe cerrar un ciclo, con seguridad y criterios técnicos, en el mismo punto que por décadas funcionó como lugar de encuentro masivo en Santiago.