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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Congreso retoma sesiones el 2 de marzo con decisiones cruciales sobre la Sala Cuna Universal y el FES en juego. Boric apunta a oposición por trabas, pero oficialismo baja expectativas. Frente Amplio reconoce adversidad, pero destaca avances previsionales y laborales. UDI critica FES por sesgo ideológico y cuestiona financiamiento de Sala Cuna. Diputados advierten contra apurar proyectos.

El lunes 2 de marzo el Congreso vuelve del receso y el gobierno entra en semanas decisivas para definir qué pasará con dos de sus reformas más simbólicas: la Sala Cuna Universal y el nuevo Financiamiento para la Educación Superior, más conocido como FES.

En la antesala, el presidente Gabriel Boric, durante una actividad en el Maule, endureció el tono y apuntó directamente a diputados de oposición por no dar los votos para sacar adelante iniciativas que, según dijo, son prioritarias para las familias.

Pero el propio oficialismo ha bajado las expectativas. El senador Jaime Quintana (PPD) reconoció —en conversación con Radio Infinita— que con los tiempos actuales es muy difícil que ambos proyectos alcancen a aprobarse antes del cambio de mando, instalando dudas sobre el desenlace de estas reformas.

Desde el Frente Amplio, el senador Juan Ignacio Latorre admitió que el escenario es adverso y que probablemente no se conviertan en ley en este mandato. Aun así, defendió la gestión del Ejecutivo, destacando avances como la reforma previsional, el alza histórica del salario mínimo, la ley de 40 horas y la agenda de seguridad, asegurando que el legado ya está instalado.

Desde la oposición, el jefe de bancada de la UDI, Henry Leal, fue categórico al señalar que no ve un legado claro de la administración Boric. En ese sentido, cuestionó el FES, calificándolo como una propuesta con sesgo ideológico, y criticó la Sala Cuna Universal por no tener, a su juicio, un financiamiento sólido.

El diputado Felipe Donoso, también de la UDI, advirtió que no se puede apurar la tramitación solo para marcar un punto político en el cierre del mandato, insistiendo en que los proyectos requieren correcciones de fondo.

Con este escenario, Sala Cuna y FES se transforman en la última gran prueba legislativa del gobierno, en medio de un debate que ya no solo apunta a su aprobación, sino al sello que dejará esta administración.