La Ley Ricarte Soto cubre los diagnósticos y los tratamientos de 27 patologías de baja frecuencia y alto costo.

Esto ya sea para personas que pertenecen a los sistemas de Fonasa, Isapre o Dipreca.

El beneficio tiene como objetivo sumar nuevas enfermedades raras como propósito creciente y progresivo.

Sin embargo, hace dos años que no es posible ejecutar el decreto de aumento de padecimientos a la ley.

A eso se sumó el hecho que el Ministerio de Hacienda informó en la Cámara de Diputados, mediante la Dirección de Presupuestos (Dipres), que no hay recursos para nuevas incorporaciones.

Además de aquello, según proyecciones, el Gobierno avisó que la disponibilidad de fondos alcanzaría solo para mantener la cobertura de los tratamientos ya garantizados hasta el año 2028.

Una de las beneficiarias por la Ley Ricarte Soto conversó con Radio Bío Bío.

En el contacto, la paciente señaló que la norma cubre su tratamiento de artritis reumatoide, la cual tiene una inversión de entre $800 mil y $1 millón mensuales.

El diputado de la Comisión de Salud de la Cámara, Ricardo Celis, señaló que la situación es preocupante.

En la misma línea, el también diputado de la instancia, Juan Luis Castro, declaró que en el Presupuesto aprobado por el Congreso estaba estipulada la inversión a la ley y que solicitaron, de manera formal, explicaciones al Ministerio de Hacienda.

Bajo las preocupaciones ante la situación, la directora de la Fundación Chilena de Enfermedades Lisosomales, Myriam Stivill, dijo espera que la autoridad proponga soluciones.

Actualmente, 15.481 pacientes se encuentran de forma activa en los tratamientos de enfermedades poco comunes y muy costosas.