Una resolución del Ministerio del Interior autorizó el desembolso de más de S/ 5,7 millones a Estados Unidos para financiar la sostenibilidad operativa de aeronaves destinadas a operaciones antidrogas. En tanto, Global Firepower registró una brecha de 26 unidades entre ambas flotas.
El Perú autorizó una nueva transferencia de S/ 5.700.001 (aproximadamente 1,6 millones de dólares) a favor de Estados Unidos para cubrir el mantenimiento y la sostenibilidad operativa de nueve helicópteros UH-60 Black Hawk, en un contexto en que la plataforma Global Firepower sitúa al país con 112 helicópteros frente a los 86 que asigna a Chile en su más reciente comparación para 2026.
BioBioChile accedió a la Resolución Ministerial N.° 1494-2026-IN, publicada el 12 de octubre en el diario oficial El Peruano. El documento autoriza el desembolso desde el Ministerio del Interior peruano y precisa que corresponde al saldo del aporte de ese país durante el segundo año de un período de transición acordado con el Gobierno estadounidense.
La medida llega tras una primera transferencia de S/ 8 millones, aprobada a través de la Resolución Ministerial N.° 1007-2026-IN. Ambos montos suman S/ 13.700.001, cifra destinada a atender el aporte de USD 4 millones que Perú debe cubrir en esta etapa del acuerdo para los Black Hawk y sus equipos de apoyo.
En paralelo, BioBioChile contrastó los datos publicados por Global Firepower, sitio que presenta una comparación de las capacidades militares convencionales de Perú y Chile. La plataforma registra 112 helicópteros para Perú y 86 para Chile.
La transferencia
La resolución del Ministerio del Interior señala que los S/ 5.700.001 autorizados corresponden al monto pendiente de USD 1.664.233,58. Esa cifra completa el aporte peruano de USD 4 millones previsto para el segundo año del proceso de transición asociado a la donación de las aeronaves.
El acuerdo fue suscrito el 13 de agosto de 2024 entre el Gobierno de la República del Perú, por medio del Ministerio del Interior, y el Gobierno de Estados Unidos, representado por su embajada en Lima. El convenio establece la donación de nueve helicópteros UH-60 Black Hawk y equipos de apoyo vinculados a esas aeronaves.
Según el texto oficial, el programa busca trasladar de manera gradual al Estado peruano la responsabilidad total sobre la operación antidrogas aérea. El período de transición tiene una duración de cinco años y contempla tareas conjuntas hasta que Perú alcance una capacidad aérea autosostenible para dar continuidad a esas operaciones.
La resolución indica que, durante ese plazo, el Gobierno peruano deberá asumir de forma progresiva responsabilidades de gestión, operación, personal y financiamiento. El acuerdo entró en vigor el 15 de noviembre de 2024, después de que fuera ratificado mediante el Decreto Supremo N.° 055-2024-RE.
El Ministerio del Interior especificó que los recursos transferidos no podrán utilizarse en fines distintos a los definidos en el documento. La transferencia sale del presupuesto de la Unidad Ejecutora 018, correspondiente a la Dirección de Aviación Policial, dentro del programa presupuestal de reducción del tráfico ilícito de drogas.
El convenio establece un aumento gradual de los aportes de Perú
La contribución económica de Perú está definida en una escala anual. El documento incluido en la resolución señala que los costos de referencia del contrato de mantenimiento alcanzan USD 20 millones por año.
Durante el segundo año del período de transición, Perú debe asumir el 20% de ese valor, equivalente a USD 4 millones. Para el tercero, el compromiso sube al 30%, es decir, USD 6 millones. En el cuarto año, el porcentaje previsto será de 40%, con un aporte de USD 8 millones.
La proporción llegará al 60% en el quinto año, que representa USD 12 millones. Una vez concluido el período transitorio y si se produce la transferencia de título de las aeronaves, Perú pasará a responsabilizarse del 100% de los costos de mantenimiento de los helicópteros.
El acuerdo citado en la resolución establece que el país debe “garantizar la disponibilidad de recursos para financiar todas las obligaciones del Gobierno del Perú bajo el presente Acuerdo”. También precisa que los pagos deben efectuarse al final de cada mes, según el cronograma establecido en el anexo del convenio.
Los fondos aprobados el 12 de octubre provienen de Recursos Ordinarios y se cargan a la actividad denominada “Soporte Aéreo para la Interdicción contra el Tráfico Ilícito de Drogas”. La autorización cuenta con informes favorables de la Dirección de Aviación Policial, la Oficina de Presupuesto, la Oficina General de Planeamiento y Presupuesto y la Oficina General de Asesoría Jurídica del Ministerio del Interior.
La resolución fue firmada por el ministro del Interior peruano, César Augusto Astudillo Salcedo. El texto dispone, además, que una copia del documento sea remitida a la Dirección de Aviación Policial para las acciones que correspondan.
La comparativa
La nueva transferencia se produce en un escenario regional donde Perú figura por encima de Chile en el número total de helicópteros consignados por Global Firepower. Los datos revisados por BioBioChile corresponden a la comparación 2026 disponible en esa plataforma.
El sitio asigna 112 helicópteros a Perú y 86 a Chile. La diferencia entre ambos registros es de 26 aeronaves. En esa categoría, la página ubica a Perú en el puesto 35 de su clasificación y a Chile en el lugar 39.
La plataforma también distingue una categoría de helicópteros de ataque. En ese apartado, Perú aparece con 16 unidades y Chile con ninguna. Global Firepower coloca al país peruano en el puesto 29 dentro de esa clasificación, mientras que Chile figura en la posición 145.
Los datos expuestos por el portal corresponden a una comparación general de capacidades convencionales y no detallan los modelos específicos que integran las flotas de cada país. Por esa razón, las cifras permiten observar el número total que Global Firepower atribuye a Perú y Chile, aunque no identifican cuántos de esos helicópteros pertenecen a cada rama institucional ni su estado operativo.
Los nueve UH-60 Black Hawk incluidos en el acuerdo con Estados Unidos están destinados al programa de aviación antidrogas de Perú. La resolución ministerial los vincula con la Dirección de Aviación Policial, mientras que la comparación de Global Firepower se presenta como una medición de la fuerza militar convencional de ambos países.
El soporte logístico se ha aplicado en otras aeronaves peruanas
El gasto en mantenimiento y soporte técnico es un componente que también aparece en otros programas aéreos peruanos. La Fuerza Aérea del Perú adjudicó a la empresa canadiense De Havilland Aircraft un contrato estimado en USD 17,2 millones para renovar el Programa de Soporte Logístico Integral de sus 12 aviones DHC-6-400 Twin Otter.
Ese sistema, denominado PBL, por sus siglas en inglés de Performance Based Logistics, funciona bajo un esquema de “stock cero”. Según la información publicada por Defensa.com, el fabricante entrega respaldo técnico, repuestos y partes originales, manuales, publicaciones técnicas y cobertura para el mantenimiento programado y no programado.
El programa para los Twin Otter es de carácter multianual. La Fuerza Aérea del Perú también aplica esa modalidad en sus aviones Leonardo C-27J Spartan y Bombardier Learjet 45XR, de acuerdo con la publicación especializada.
La flota de 12 Twin Otter es operada por el Grupo Aéreo N.° 42, con sede en Iquitos. Defensa.com informó que esas aeronaves registran una operatividad de entre 87% y 90%, además de más de 51.000 horas de vuelo, más de 240 mil pasajeros transportados y 1.548.314 kilogramos de carga movilizada.
El primer contrato PBL para los Twin Otter fue suscrito a mediados de 2016 por USD 12,5 millones. Un segundo acuerdo, por USD 11,3 millones, fue firmado en 2020. De esos contratos derivaron convenios relacionados con capacidades de ciberdefensa y con la implementación de un centro de simulación y entrenamiento para tripulaciones de esas aeronaves.
En el caso de los Black Hawk, la resolución ministerial publicada en octubre establece que la transferencia de S/ 5.700.001 completa el aporte peruano comprometido para el segundo año. El acuerdo mantiene un calendario de aportes crecientes hasta el final de la transición de cinco años, cuando el Estado peruano deberá asumir la totalidad de los costos de mantenimiento si se concreta la transferencia de título de las aeronaves.
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