Este lunes la comisión de Derechos Humanos del Senado aprobó la idea de legislar el proyecto que busca indultar a los detenidos y formalizados del estallido social. Pese a que la iniciativa deberá ser visada por las comisiones de Constitución y Seguridad antes de avanzar hacia la Sala de la Cámara Alta, la noticia no fue bien recibida desde el Ejecutivo.

Fue el ministro vocero de Gobierno, Jaime Bellolio, quien se refirió a la situación, señalando que es “un proyecto cuyo título dice que pretende dar un indulto, sin embargo, es un proyecto que lo que pretende es dejar en la impunidad delitos gravísimos que sucedieron posteriores al 18 de octubre”.

“Delitos que fueron perseguidos por fiscales, delitos que fueron sancionados por tribunales, porque en Chile existe un Estado de Derecho, y eso significa que cualquier persona que esté presa, lo está no porque lo quiera o no lo quiera el Gobierno, lo está porque hay fiscales que investigaron esos delitos y hay un juez que fue quien dictaminó esa sentencia”, sostuvo.

Asimismo, agregó que “es un proyecto que además está muy mal en su fundamento. Recordemos que parte de sus autores decían que había más de 800 personas detenidas, y tuvo que salir la vocera de la Corte Suprema para decirle que en verdad eran 26 y de esos 26, 17 tenían condenas previas. Es decir, un proyecto que en sus fundamentos se basaba en algo que no era cierto”.

“En segundo lugar, es un proyecto que es una pésima señal, porque de alguna manera justifica la violencia, justifica el que quede impune el delito que atentaron contra propiedad pública, que quemaron buses, que saquearon, que tiraron bombas molotov, que prendieron incendios, que intentaron atacar la vida de otras personas”, adujo.

En esa línea, mencionó que hay ciertos actores en la actualidad que, con esta iniciativa, lo que dicen es que todo aquello tiene que “quedar en la total impunidad, contraviniendo lo que significa la esencia misma de una democracia en donde nunca se puede justificar la violencia”.

“Por último, un proyecto que además es una muy mala señala, porque mientras la ciudadanía lo que está buscando y fue masivamente a votar en un proceso de plebiscito para que hubiese un camino institucional para una nueva Constitución a través de una convención constituyente, eligió el camino democrático, eligió el camino de las instituciones, y por definición, en una democracia, no cabe la violencia”, aseguró.

Sobre lo mismo, indicó que el avance del proyecto significa “que cabe la violencia, es que no importa que hayan sanciones por parte de los tribunales de justicia, es que el incendiar, quemar buses, quemar los centros de las ciudades, saquear, intentar asesinar a otras personas en el fondo tiene que quedar en la impunidad”.

“Es un proyecto que atenta contra la esencia misma del diálogo, la esencia misma de la democracia y por ello mismo es que el Presidente ha dicho que si este proyecto avanzara, sin lugar a dudas lo vetaría, y lo vetaría para proteger a las personas”, abundó.

El proyecto aún debe ser discutido tanto en la comisión de Constitución del Senado, como en la de Seguridad, antes de llegar a la Sala de la Cámara Alta.