Nacional
Lunes 14 octubre de 2019 | Publicado a las 10:21 · Actualizado a las 15:55
Chileno condenado en Malasia relata días en la cárcel tras su fuga: "No quería vivir"
visitas

Uno de los chilenos que estuvieron presos en Malasia condenados por la muerte de una mujer trans, Felipe Osiadacz, relató su experiencia en la cárcel del país asiático.

El joven junto a Fernando Candia estuvieron 15 meses y 11 días en el penal de alta seguridad Sungai Buloh, por el homicidio culposo de Yusaini Bin Ishak, en medio de un confuso incidente ocurrido en el hotel Star Town.

En una entrevista a Canal 13, el hombre contó que la madrugada del 4 de agosto de 2017, Bin Ishak los siguió hasta el hall del hotel para pedirles dinero. Sin embargo, la situación fue escalando hasta que la mujer empezó a golpearlos. Para contener la situación, Osiadacz y Candia decidieron inmovilizarla y mantenerla presionada contra el piso hasta que llegara la policía.

Pero Bin Ishak falleci√≥, por lo que ambos fueron condenados a dos a√Īos de c√°rcel por el delito de homicidio culposo.

“Nunca en mi vida, por ning√ļn segundo, se me pas√≥ por la mente que la persona que estaba en el suelo pod√≠a estar muerta. Nunca estuvo dentro m√≠. Nunca quisimos hacer nada malo para que alguien terminara muerto. Se termin√≥ transformando en una verdadera pesadilla”, coment√≥.

Los primeros días

Seg√ļn consign√≥ La Tercera, Osiadacz coment√≥ que en sus primeros d√≠as en la comisar√≠a, le pasaron una ropa naranja, defecada y con orina; ten√≠a que dormir en el piso, sin almohada ni frazadas. Incluso, baj√≥ cuatro o cinco kilos.

Lo peor de la situaci√≥n es que los gendarmes lo amenazaban y les dec√≠an “crees que vienes ac√° a matar gente, bueno, vas a morir”.

Cuando le informaron que ser√≠a procesado por asesinato, Osiadacz asever√≥ que “no lo pod√≠a creer”.

“Cuando escuch√© ‚Äúc√°rcel‚ÄĚ se me vinieron a la cabeza violaciones, asesinatos, golpes, drogas, destrucci√≥n”, se√Īal√≥.

Asimismo, el joven admiti√≥ que una vez en la c√°rcel sinti√≥ culpa y se arrepinti√≥ de la situaci√≥n: “Cuando pasaron los meses siempre sent√≠ culpa porque una persona termin√≥ muerta; no fue un ojo morado, aqu√≠ una persona muri√≥ y eso no va a cambiar nunca”.

Sus días en prisión

Osiadacz comentó que en sus días en la cárcel tuvo percances con otros presos, pero no tuvo peleas ni discusiones porque no les abrían las puertas para caminar o hacer ejercicios.

Sin embargo, cont√≥ que presenci√≥ peleas de otros internos: “Si alguien se agarraba a combos, los gendarmes cerraban las puertas por un mes y, por lo general, cuando abr√≠an las puertas ocurr√≠a algo, por todo el estr√©s que carg√°bamos. Te dir√≠a que cada seis meses abr√≠an la puerta unas diez veces”, se√Īal√≥.

El joven relat√≥ que una vez escuch√≥ gritos en otra celda y vio c√≥mo sacaron a un reo que se hab√≠a suicidado. En otra ocasi√≥n, cuando llevaban s√≥lo tres d√≠as en la c√°rcel, un myanmarino le rob√≥ una “pasta para uno” que se hab√≠a comprado. Cuando el jefe de pieza se enter√≥ de ello, fue donde la persona y le peg√≥ cuarenta minutos, con patadas y combos.

También aseveró que en el lugar había metanfetamina, marihuana y patillas tipo éxtasis. Para entrar la droga le pagaban a la persona de rayos X y le pagaban a los gendarmes para que abrieran las puertas.

Osiadacz indicó que el momento más difícil fue cuando estuvo encerrado en la pieza por seis meses, junto a 10 personas.

“¬°La mitad de un a√Īo no pudimos salir de una celda de 14 metros cuadrados! No ten√≠amos ni permiso para salir 15 minutos a caminar ah√≠ mismo en el block”, indic√≥.

El caso

Respecto a por qué se declaró culpable del caso, Felipe explicó que el jamás se hubiese declarado culpable, pero lo hizo porque la justicia en Malasia no lo iba a dejar así como así.

“Jam√°s me hubiese declarado culpable porque yo y los abogados sab√≠amos que no hab√≠a tenido la intenci√≥n de hacerle da√Īo a nadie y que las pruebas corroboraban lo que dije desde el primer momento”, cont√≥.

En relación a la actuación de las autoridades chilenas en el caso, el joven aseguró que fue excelente y que está muy agradecido por todo.

Cuando se enteró de la apelación a la sentencia del juez, él dijo que quedó en shock y acabó por enfermar en la cárcel.

“Dej√© de comer, empec√© a defecar sangre, ten√≠a espasmos en el est√≥mago; ya estaba flaco de antes, pero en ese momento llegu√© a pesar 59 de kilos y mido 1,81. No ten√≠a √°nimo de nada, no quer√≠a vivir, le rogaba al universo que me llevara en el sue√Īo“, cont√≥.

El regreso a Chile

Felipe no se quiso a referir a cómo gestionó su regreso a Chile con el juicio pendiente.

“No creo que sea correcto explicar el c√≥mo sal√≠, quiz√°s en alg√ļn momento cuando se termine todo este proceso no voy a tener problemas en explicarlo (…) Si me fugu√© eso est√° claro. Yo no ten√≠a en poder mi pasaporte. Creo que va por ah√≠ la cosa“, explic√≥ a Canal 13.

Respecto a sus planes a futuro, Osiadacz indicó que quiere hacer charlas motivacionales que ayuden a la gente a hacerle frente a la adversidad.

“Porque si algo tengo claro, es que despu√©s de la tormenta siempre sale el sol, pero eso depende de uno, de la actitud con la que afrontas la vida”, cont√≥.

Por √ļltimo, el joven indic√≥ que se siente muy agradecida con la gente que estuvo involucrada: su padre, hermana, familia y el abogado Jorge Boffil. Tambi√©n agradeci√≥ el apoyo emocional y econ√≥mico de gente que no conoc√≠a.

“Sin todo ese apoyo, sin esa buena energ√≠a, no estar√≠a aqu√≠”, puntualiz√≥.

Tendencias Ahora