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Miércoles 26 septiembre de 2018 | Publicado a las 16:58 · Actualizado a las 18:07
Clienta acusa que banco no quiere frenar crédito que no pidió: asegura que fue víctima de estafa
Publicado por: Matías Vega
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La llamaron el día después de recibir los $7 mil pesos de la compensación por la colusión en la industria del papel higiénico, le recitaron una serie de datos personales que, hasta donde ella sabía, sólo su banco (Santander) podría conocer, y finalmente le pidieron confirmación de algunos dígitos de su tarjeta de coordenadas.

Al terminar la llamada, Mariela Fu había sido víctima de fraude y los delincuentes habían transferido cerca de $2.8 millones de pesos desde su cuenta, poco menos de los 3.5 millones que obtuvieron tras pedir un crédito en 6 cuotas a su nombre.

Afortunadamente, los sistemas de Banco Santander y de BancoEstado -emisora de las dos CuentaRut hacia las que fueron transferidos los fondos- lograron reconocer la transacción como posiblemente fraudulenta y detuvieron el proceso. Sin embargo, dicho dinero quedó retenido fuera del alcance de la víctima.

El modus operandi no es nuevo, y reconoce que fue ella misma quien entreg√≥ los d√≠gitos de su tarjeta de coordenadas. Lo que m√°s le quita el sue√Īo actualmente es que, aunque conf√≠a en que todo se va a resolver, durante el tiempo que puede tardar el proceso estar√° acumulando deuda por un cr√©dito que el banco se reh√ļsa a detener.

Consultados por BioBioChile, desde Santander sostuvieron que no pueden referirse a este caso en particular por secreto bancario, e indicaron que el banco mantiene constantes campa√Īas dirigidas a sus clientes, recordando las medidas de seguridad para no ser v√≠ctima de fraudes.

El enga√Īo

“Me dijeron que son ejecutivos del Banco, y que seg√ļn la resoluci√≥n del Sernac -que me dictaron para buscarla despu√©s- ten√≠an una multa por cobros excesivos en las cuentas corrientes. ‘Usted tiene derecho a recibir una devoluci√≥n de los montos por cada servicio que tiene asociado con nosotros’ me dijeron”, relata Mariela, quien crey√≥ la historia debido a lo que calific√≥ como una “mala fama” de Santander en cobranza.

Entonces, le dijeron que le iban a pagar por cada a√Īo que lleva como clienta. Es decir, por 12 a√Īos.

Los delincuentes continuaron con su elaborado enga√Īo, dict√°ndole c√≥digos para que los copie, para que los dicte de regreso a otro n√ļmero telef√≥nico que la llam√≥ haci√©ndose pasar por un segundo ejecutivo. “Se daban mucho tiempo para que la cosa resultara s√ļper seria y muy cre√≠ble”, cuenta.

Le dijeron tambi√©n las sucursales a las que deb√≠a acudir si ten√≠a alg√ļn problema o consulta.

Este segundo falso ejecutivo era el plato fuerte del enga√Īo: comenz√≥ a dictarle informaci√≥n que, hasta donde ella sab√≠a, s√≥lo el banco deber√≠a saber. Su direcci√≥n, su contrase√Īa, el n√ļmero de serie de su tarjeta de coordenadas y, finalmente, su n√ļmero de tel√©fono privado, que s√≥lo hab√≠a registrado en esta cuenta en particular.

Finalmente, le pidieron que confirme tres n√ļmeros de su tarjeta de coordenadas, las que ella cedi√≥. Hacia el final de la llamada, los delincuentes hab√≠an pedido un cr√©dito por $3.5 millones de pesos en 6 cuotas a su nombre, los enviaron a la cuenta corriente y, desde ah√≠, los transfirieron a dos Cuenta Rut.

Seg√ļn Mariela, le dijeron desde la PDI que ser√≠an dos personas de San Bernardo.

Asimismo, se le notificó que la transferencia fue identificada como fraudulenta y su dinero fue retenido. Sin embargo, como no se lo han devuelto, teme que pase el tiempo y los intereses asociados al crédito aumenten.

“No duermo tranquila pensando en que si sacaron $3.5 millones de la tarjeta, la cuenta puede subir r√°pido a $3.700 millones o m√°s”, expresa. El tiempo, le han dicho, puede tomar hasta 3 meses m√°s, por lo que ya solicit√≥ en Fiscal√≠a la restituci√≥n de los fondos y considera interponer un recurso de protecci√≥n para detener la cobranza.

Tras interponer su reclamo, desde el banco le indicaron que es imposible acceder a la devolución de los fondos reclamados porque lo denunciado por la víctima no constituye una vulneración a los sistemas del banco, por lo que no es responsabilidad de la empresa.

En vez de eso, le indicaron que el cuidado de su contrase√Īa es de responsabilidad de ella y que tampoco calificaba para cobrar el seguro que tiene asociado a su cuenta.

Mariela califica el sistema del banco como “muy precario, porque ya entrando con la contrase√Īa de internet la p√°gina le va mostrando todos mis datos, entonces es muy f√°cil que yo creyera que es un ejecutivo”.

Al terminar la conversaci√≥n, que se prolong√≥ ante las insistencias de los delincuentes en preguntarle si le quedaban dudas, cort√≥ y le lleg√≥ una √ļltima llamada. Esta vez s√≠ era Santander y le notificaban que hab√≠a sido detectada una operaci√≥n fraudulenta, por lo que el dinero hab√≠a sido retenido. “Qued√© en shock”, dice Mariela.

¬ŅDe quien es la responsabilidad?

Para Claudia Candiani, abogada experta en materia del derecho del consumidor, pese a que la mujer entreg√≥ su contrase√Īa, la responsabilidad recae en el banco por su nivel de profesionalidad en la relaci√≥n consumidor-proveedor.

“Uno de los derechos que se establecen para los consumidores es la seguridad en el consumo, y eso corresponde al proveedor”, explica, citando un fallo de la Corte Suprema que ser√≠a clave en establecer un precedente en este sentido.

Al negarse el banco a cancelar la cobranza, Candiani recomienda inmediatamente a las posibles v√≠ctimas interponer un recurso de protecci√≥n, porque “eso ha tenido √©xito, no tanto en la Corte de Apelaciones, pero s√≠ en la Suprema”.

“Bajo ese recurso de protecci√≥n, que es m√°s o menos √°gil, se puede poder recibir la devoluci√≥n del dinero, pero nosotros queremos ir m√°s all√°”, indica.

Se refiere a la reparaci√≥n por da√Īo moral, como “los malos ratos, la aflicci√≥n, que te metan en un bolet√≠n, que tengas que llamar cien veces en que te dicen que no cada vez, todo eso es un gasto personal y econ√≥mico para la persona”, indica.

Para acceder a esta reparaci√≥n, sugiere tomar el fallo emitido por la Corte Suprema en su caso particular, y llevarlo a un Juzgado de Polic√≠a Local como una “acci√≥n individual, no una colectiva, y probar ah√≠ el da√Īo moral”.

Los créditos sin firma

Una de las grandes vulnerabilidades, indic√≥ Candiani, es la facilidad que da la empresa para pedir un cr√©dito. “Dentro del mismo banco se tramita el cr√©dito de consumo sin que la persona firme, y se hace una tramitaci√≥n interna en que el mismo banco da y recibe”, se√Īala.

Desde la divisi√≥n de Cibercr√≠men de la PDI, el subcomisario Mauricio Morales, indica que es habitual que los ciberdelincuentes aprovechen que “lamentablemente, algunos bancos tienen la opci√≥n de gestionar cr√©ditos en l√≠nea en 5 minutos, sin verificar m√°s antecedentes que los disponibles en la p√°gina”.

Casos como el de Mariela no son nuevos, y los ladrones pudieron conseguir su contrase√Īa de varias formas. Sin embargo, hasta el momento en Cibercr√≠men no han recibido casos que se puedan relacionar con las medi√°ticas filtraciones masivas de datos bancarios, como fue la primera suposici√≥n de la v√≠ctima.

Entonces, a nivel preventivo, la principal medida de seguridad es que “en cuanto reciban llamado, lo primero es cortar y llamar directamente a los bancos, porque no operan de esa manera, sino por un correo que a su vez nunca incluye un enlace a otro sitio”.

A quienes sean víctimas de este tipo de robo, recomienda interponer la denuncia para que la PDI pueda investigar, y los reclamos correspondientes ante el banco, o a otras instituciones como el Sernac o a la Superintendencia si no quedase satisfecha.

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