Colombia pidió a Rusia y Ucrania que cesen la contratación de connacionales para integrar sus Fuerzas Armadas y faciliten el regreso de quienes ya participan en esos ejércitos, informó este sábado la Cancillería de ese país.
La Cancillería señaló que Colombia “no apoya, incentiva ni autoriza” la participación de sus ciudadanos en conflictos armados internacionales y exhortó a los dos países a detener el reclutamiento de colombianos para prestar servicios militares en el exterior.
De acuerdo con la información, el Ministerio de Relaciones Exteriores registra hasta la fecha 863 solicitudes de asistencia consular relacionadas con colombianos en Ucrania y otras 890 vinculadas con connacionales en Rusia.
Las solicitudes corresponden a distintas situaciones, entre ellas ciudadanos fallecidos cuyos restos fueron repatriados o sepultados en el exterior por decisión de sus familias; casos en proceso de repatriación; personas declaradas desaparecidas en combate por las autoridades competentes, y otras reportadas como desaparecidas por sus familiares sin confirmación oficial.
La Cancillería aseguró que identificó a personas que difunden ofertas laborales engañosas y facilitan el traslado de colombianos hacia territorios involucrados en el conflicto, por lo que presentó 21 denuncias ante la Fiscalía General de la Nación para su investigación.
El Gobierno informó que creó un protocolo de atención preventiva en las sedes de expedición de pasaportes para identificar a usuarios que manifiesten su intención de viajar a otros países con el propósito de prestar servicio militar en conflictos internacionales.
El pedido de Colombia se suma al de otros países de América Latina y África para que cese el reclutamiento de sus ciudadanos para combatir en las filas del ejército ruso y ucraniano en medio de la guerra que comenzó en 2022.
La contratación de extranjeros para combatir en Ucrania es una de las formas que tiene el Kremlin de contrarrestar la acuciante falta de hombres en el frente y el gran número de bajas.
Asimismo, organizaciones de derechos humanos han denunciado que Rusia cuenta con una red de contratación de personas de sectores vulnerables en diferentes continentes, a las que atraen con ofertas de trabajo, becas o promesas de ciudadanía.