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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

María Consuelo Córdoba, una mujer colombiana quemada con ácido por su esposo en 2000, solicita la eutanasia debido a los problemas de salud que la aquejan y la falta de recursos para costear tratamientos. Tras 26 años y casi 90 cirugías reconstructivas, Córdoba vive con dificultades respiratorias y usa una máscara para proteger su rostro desfigurado. A pesar de haber prometido al Papa Francisco no optar por la eutanasia, ahora afirma no poder soportar más su sufrimiento. Aunque cuenta con autorización para el procedimiento desde hace 4 años, su decisión final depende de su voluntad.

Una mujer colombiana que fue quemada con ácido en la cara por su entonces esposo pide la eutanasia; cansada de vivir con los problemas de salud que la afectan y sin dinero para costear los tratamientos.

Se trata de María Consuelo Córdoba, quien fue brutalmente agredida por quien debía protegerla en el año 2000. Ahora, 26 años después, dice que ya no puede lidiar con las consecuencias del ataque.

Quemada con ácido ruega por eutanasia

En aquel entonces, la mujer tenía 32 años cuando se trasladó hasta la capital de Colombia, Bogotá, desde Istmina, un poblado a casi 400 kilómetros de distancia, junto a su esposo. Según contó a Canalcitytv, él quería regresar a su pueblo, pero ella quería quedarse, por lo que ambos iniciaron una discusión.

Sin imaginárselo, de pronto el hombre tomó ácido y se lo arrojó en la cara a Córdoba, quien solo atinó a salir corriendo, pero al no poder soportar el dolor, volvió para poner su rostro bajo el agua.

La agredida tuvo que ser atendida de urgencias, y en estos largos 26 años pasó 3 en un hospital; se ha sometido a casi 90 cirugías para intentar reconstruir parte de su desfigurado rostro, y agrega que aún debe volver al quirófano.

Actualmente, según explicó al medio, necesita dos tubos de plástico para respirar y utiliza una máscara artesanal con la que protege su rostro de la exposición al sol y de las miradas de otras personas.

Además, contó que no cuenta con los recursos económicos necesarios para asumir las intervenciones que todavía requiere.

En el 2017 tuvo un encuentro en persona con el Papa Francisco, y este le hizo prometer que no intentaría acceder a la eutanasia, sin embargo, afirma que ya no puede más con el sufrimiento, y solo desea morir.

María Consuelo aseguró estar “cansada de vivir”, ya que lleva años dependiendo de las limosnas de la gente de Bogotá. Desde la entidad de salud a cargo del procedimiento, aseguran que la mujer cuenta desde hace 4 años con la autorización para el procedimiento de eutanasia, y que solo depende de su voluntad.

En Colombia, la eutanasia es un derecho fundamental regulado y gratuito desde 1997.

¿Qué pasó con su esposo? Según dijo Córdoba a un medio local en el 2018, supuestamente estuvo en la cárcel solo un mes y actualmente se encontraría en otra ciudad, casado y con hijos.