Ya con el 85% escrutado en las elecciones legislativas en Israel, el bloque del actual primner ministro Benjamin Netanyahu continúa a la cabeza, con 53 escaños en el Knesset. No obstante, los partidos árabes se elevaron a 19 puestos, situación que complica al premier.
Asimismo, la alianza opositora de Gadi Eisenkot llegó a 48 puestos. Cualquier grupo deberá reunir al menos 60 bancas para poder formar gobierno.
Avanza conteo en elecciones en Israel
De esta manera, ambos bloques siguen sin alcanzar la mayoría para gobernar (61 escaños) y dependerían de coaliciones entre ellos o de un gobierno opositor con los partidos árabes, a los que el último recuento da un total de 19 escaños tras una votación récord, dos más que en el anterior.
Hasta ahora, tanto Netanyahu como Eisenkot han descartado tener una alianza con los conglomerados árabes.
El Likud, el partido de Netanyahu, perdió uno y se ubica en 26, mientras que Yashar!, la formación del exgeneral Gadi Eisenkot que encabeza la oposición, cayó otro y se sitúa en 21.
En el bloque de Netanyahu, el resto de partidos se mantienen igual y se sitúan en: 7 escaños para Judaísmo Unido de la Torá y 7 para Shas (ambos ultraortodoxos); 7 a Poder Judío y 6 a Sionismo Religioso, los partidos de los ministros ultranacionalistas Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich, respectivamente.
El bloque opositor suma a los asientos de Eisenkot: 12 de Beyajad, el partido de los ex primeros ministros Naftali Bénet y Yair Lapid; 8 de Los Demócratas y 7 de Israel Beitenu.
Los partidos árabes (que canalizan los votos mayoritariamente de los palestinos con ciudadanía israelí) son los únicos excluidos de estos bloques, incluso por formaciones de la oposición. La izquierdista Lista Conjunta sube a 12 escaños, según los últimos resultados, mientras que el islamista Raam asciende a 7.
Pese a que las encuestas previas a los comicios daban una mayoría del voto a Eisenkot, los sondeos a pie de urna y el recuento hasta ahora hacen de Netanyahu el más votado.