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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La responsabilidad por filtraciones en edificios depende del origen del agua y no del lugar donde aparece la mancha. Si la falla está en bienes comunes, como techumbres, fachadas o ductos compartidos, debe responder la comunidad. Si proviene de elementos de uso exclusivo, como sellos de ventanas, desagües o instalaciones interiores, corresponde al propietario. Se recomienda avisar pronto a la administración y guardar fotos o videos para facilitar la revisión.

Las constantes lluvias que han marcado este año han puesto en discusión un problema habitual en edificios y condominios: quién debe asumir los costos de reparación por filtraciones de agua.

Y es que cuando aparecen manchas de humedad en muros, techos o ventanas, es crucial identificar el origen de la falla para determinar si le corresponde a la comunidad o al propietario la respuesta por este tipo de inconvenientes.

¿Quién debe hacerse cargo por filtraciones de agua en edificios o condominios?

Cristian Maturana, CEO de Millacero, empresa de conserjería remota, explica que “lo primero que siempre explicamos es que la responsabilidad depende de dónde se origina la filtración, no de dónde aparece la mancha”.

Establecer esta distinción es relevante porque en los edificios coexisten bienes comunes, como techumbres, fachadas y ductos compartidos, con instalaciones y elementos de uso exclusivo de cada departamento. Por ello, la ubicación visible del daño no basta para establecer quién debe asumir la reparación: es necesario revisar de dónde proviene el agua y qué elemento presenta la falla.

En esa línea, Maturana asegura que “si el agua entra por un bien común, como el techo, la fachada, las bajadas de aguas lluvia o la impermeabilización de losas comunes, la responsabilidad es de la comunidad”.

En cambio, cuando la filtración se origina en componentes de la unidad, la evaluación puede apuntar al propietario, dependiendo del elemento afectado y de las circunstancias del caso.
“Si el origen está dentro de la unidad, por ejemplo, los sellos de las ventanas, un desagüe de terraza tapado o una instalación interior, le corresponde al propietario”, precisa el ejecutivo.

Además de identificar el punto de origen, la comunicación oportuna con la administración es un factor importante para gestionar estos incidentes. Informar el problema, registrar cuándo ocurrió y conservar antecedentes, como fotografías o videos, permite documentar su evolución y facilitar la revisión técnica.