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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

EEUU e Irán acordaron un alto al fuego de dos semanas mediado por Pakistán, con negociaciones en Islamabad este fin de semana. En Irán, se celebró como una victoria contra un poderoso enemigo, con mensajes desafiantes en las calles. El control del Estrecho de Ormuz es clave. La tregua se vio interrumpida por ataques israelíes en Líbano. Irán plantea condiciones para negociar con EE.UU. Europa y Pakistán buscan salvar las conversaciones para una paz duradera.

EEUU e Irán determinaron, el pasado martes, comenzar dos semanas de alto al fuego mediado por Pakistán, a la espera de negociaciones que se desarrollarán en Islamabad durante este fin de semana. En la nación islámica, la situación se celebró como una victoria pírrica contra un enemigo poderoso, aunque en el entorno político hay más cautela.

Irán se da caracterizado por ser un país que muestra poco de su día a día hacia el exterior; no al nivel de Corea del Norte, pero sí con muchas limitaciones. No obstante, algunos medios internacionales dieron cuenta de lo que ocurrió en las principales ciudades durante el miércoles.

De acuerdo a El País, desde temprano las principales cadenas iraníes hablaban de una victoria y daban ánimo a la ciudadanía. Había personas en las calles, que además se expresaban en tono desafiante.

Según el medio español, en Teherán una joven señaló a las cámaras: “Estados Unidos ha comprendido que Irán es una superpotencia. Si no cumplen el acuerdo, sin duda trataremos con ellos de otra manera”.

Otro hombe sostenía con júbilo: “El tigre de papel de Estados Unidos ha quedado al descubierto ante todo el mundo. Todo el mundo se ha dado cuenta de que sus afirmaciones son vacías”.

Asimismo, uno de los presentadores de la TV estatal señalaba: “Felicitamos a todo el pueblo de Irán por esta victoria y recalcamos que, hasta que se concreten los detalles, siguen siendo necesarias la firmeza, la gestión prudente por parte de las autoridades y la preservación de la unidad y la solidaridad”.

Al parecer, una de las ideas que ha infundido Irán, tanto a su población como al exterior, es que sigue teniendo el control de la guerra mientras pueda cerrar y reabrir el estrecho de Ormuz.

La situación en aquella región sigue siendo incierta, ya que la apertura acordada entre los países, bajo el alero de Pakistán, duró sólo unas horas, hasta que el régimen volvió a el paso de barcos debido a los ataques de Israel a Hezbolá, en Líbano.

De hecho, el tema de Ormuz probablemente sea utilizado por Irán para las conversaciones que se llevarán a cabo en la capital de Pakistán.

Lo cierto es que los renovados ánimos de una parte de la población contrastan con otros que sienten que la tregua puede ser algo muy pasajero y que, por ahora, se sustenta en algo extremadamente frágil.

El régimen parece haber definido que hasta Pakistán se trasladarán el ministro de relaciones exteriores, Abbas Araghchi, junto con el presidente del parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf.

Según expone El Mundo, en la interna iraní se sabe que será muy difícil que Estados Unidos quiera negociar en base a su documento de 10 puntos, el cual ya fue fustigado por el vicepresidente norteamericano JD Vance.

“El protocolo del régimen incluye varias condiciones que Estados Unidos rechazó anteriormente, como la aceptación de un programa de enriquecimiento nuclear nacional a cambio del compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares, así como el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias impuestas contra el país”, indicó el medio español.

“El plan contempla que Irán seguirá manteniendo el control del Estrecho de Ormuz y según confirmaron varias fuentes, la República Islámica contempla el cobro de un peaje de uno o dos millones de dólares a todos los barcos que transiten el estrecho, en una gestión conjunta con Omán del paso marítimo, añadieron.

Pakistan intenta salvar las negociaciones en alianza con Europa

Con todo esto contexto, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y su ministro de Exteriores, Ishaq Dar, sostuvieron llamadas con el presidente francés, Emmanuel Macron, y la alta representante de la UE, Kaja Kallas, entre otros mandatarios, para evitar el colapso del diálogo entre Washington y Teherán.

“Pakistán seguirá colaborando con sus socios y amigos, incluida Francia, para garantizar que esta oportunidad conduzca a una paz duradera”, escribió en X el primer ministro paquistaní tras la llamada con el líder francés.

Ambos, dijo Sharif, comparten “la profunda preocupación por la agresión que se está produciendo en el Líbano y la urgente necesidad de poner fin a la violencia”, agregó el comunicado del mandatario paquistaní.

La movilización de Islamabad coincide con la advertencia de Teherán de no dialogar si continúan los ataques israelíes sobre el Líbano.

Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ratificó el apoyo de la UE a la mediación de Pakistán y enfatizó que el cumplimiento total del cese al fuego es la única garantía para que las conversaciones previstas en menos de 48 horas sean viables.

La ofensiva diplomática de Islamabad también alcanzó a países como Arabia Saudí, Australia, Alemania, España, Canadá, Sudáfrica o Rumanía.