La esposa de Nicolás Jarry, Laura Urruticoechea, compartió una desgarradora experiencia vivida durante el Masters 1000 de Roma en mayo de 2024, cuando el tenista chileno logró llegar a la final del torneo.
A través de un video en su cuenta de Instagram, Laura reveló una serie de amenazas y eventos aterradores que vivió junto a su familia, desvelando una realidad que muchos desconocen detrás del mundo del tenis. En sus Historias publicó una reciente intimidación de un apostador, situación que la hizo estallar y contar lo ocurrido hace casi dos años.

“Estoy haciendo este video porque quiero contar algunas cosas que nunca antes he contado. Después del primer partido nos llegaron amenazas, que lamento decir que es usual. Que no las recibimos solo nosotros, sino que las reciben todos”, comenzó su relato.
Las amenazas no tardaron en materializarse en mensajes directos y comentarios agresivos. Según Laura, “De verdad que te estudian y han pasado ciertos casos que dan un poco miedo últimamente. Estábamos en Roma y llegan estos mensajes de ‘te voy a llevar a tus hijos en un cajón’“.
Lo que parecía un simple episodio de acoso en redes sociales pronto se transformó en una situación mucho más peligrosa y perturbadora.
La situación alcanzó un nivel más inquietante cuando, tras un día de competencia, la familia de Nicolás regresó a su habitación de hotel para descubrir que alguien había irrumpido en su espacio privado. Una escena que les impactó.
“Llegamos a la pieza de hotel con los niños, antes que Nico, él estaba haciendo sus cosas y teníamos piezas separadas. Llegamos y alguien se había metido, había fumado un cigarro… apagado en la cama. Habían sacado las almohadas que eran como ocho, puestas en el suelo estratégicamente, una tras de otra, desordenado todo“, contó Laura.
El hotel, lejos de proporcionar ayuda inmediata, no solo dudó de las acusaciones, sino que incluso trató de responsabilizar a la propia familia. “Hablamos con el hotel, que trató todo el rato de creer que habíamos sido nosotros… diciendo ‘no, imposible’”, dijo.
“Es todo muy burocrático en Roma. No nos dejaban hablar con la policía”, continuó Laura, visibilizando la indiferencia de la institución ante una situación tan grave.
La pesadilla no terminó ahí. Al regresar a la habitación horas después, la familia descubrió que la misma persona había irrumpido nuevamente en el cuarto. Esta vez, dejó un mensaje aún más perturbador.
“La misma persona se había metido, había hecho lo de la almohada, el cigarro y esta vez había dejado dos cosas a los niños arriba de la cama. Y ahí yo me acuerdo el miedo que sentimos“, señaló, apuntando a un escenario de total vulnerabilidad.
A pesar de la gravedad de los hechos, las autoridades no ofrecieron una solución inmediata. “Nico llamó a la ATP y nos dijeron: ‘oye, no te puedo ayudar mucho, lo único que yo puedo hacer es cambiarte de hotel’“, indicó.
Con todo esto, Laura dejó claro que, a pesar de la adversidad, Nicolás logró sobreponerse y jugar su mejor tenis en la capital italiana. “Por suerte le terminó yendo bien a Nico en ese torneo, fue una semana mega difícil”, apuntó.
“Cuando ya logramos mostrar las pruebas, habían pasado tres días y al hotel justo se le echaron a perder las cámaras y nunca pudimos saber nada. Nunca pasó nada. Pero en el fondo lo que quiero mostrar es que esto pasa, pasa mucho”, reflexionó.
Más allá de la experiencia angustiante que vivieron, Laura quiso hacer una reflexión sobre el juicio público y la presión que enfrentan los deportistas.
“Hemos recibido muchos comentarios muy pesados de la gente, de: ‘Nico, retírate, Nico, para lo único que eres bueno es para tu familia’. Y yo me pregunto realmente si una mamá o un papá llega después de haber tenido un día malo del trabajo y el hijo le dice, oye papá, retírate. Yo siento que Nico es admirable, después de esto de Roma le vino el vértigo. No se imaginan lo duro que fue“, expresó.
Finalmente, la esposa de ‘La Torre’ hizo un llamado a la empatía, recordando que detrás de cada atleta hay una persona con emociones y vivencias que van más allá de lo que se muestra en la cancha.
“Detrás de cada persona hay una historia, hay una vida. Y ojalá generar empatía, empatía y contar un poco esta historia que la quería contar hace tiempo“, concluyó.