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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Donald Trump afirmó que el puente más alto de Irán fue destruido, publicando imágenes del puente B1 en Karaj en redes sociales, amenazando con más destrucción si Irán no cedía en la guerra de cinco semanas. Trump advirtió a Irán que llegara a un acuerdo antes de que fuera demasiado tarde y que nada quedara del país. La televisión estatal iraní informó de ataques estadounidenses-israelíes previos al puente. Trump amenazó con un "fuerte ataque" a Irán con golpes de "extrema dureza" y devolverlos a la "Edad de Piedra", sin detallar la duración de la guerra ni el despliegue de tropas en suelo iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves que el puente más alto de Irán había sido destruido, horas después de amenazar con bombardear el país hasta hacerlo retroceder a “la Edad de Piedra”.

Trump publicó en las redes sociales imágenes de humo elevándose desde el puente B1 en Karaj, a unos 35 kilómetros al suroeste de Teherán, y advirtió que habría más destrucción a menos que Irán se siente a la mesa para poner fin a la guerra de cinco semanas.

“El puente más alto de Irán se viene abajo, para no ser usado nunca más. ¡Mucho más por venir! ¡ES HORA DE QUE IRÁN LLEGUE UN ACUERDO ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE Y NO QUEDE NADA DE LO QUE TODAVÍA PODRÍA CONVERTIRSE EN UN GRAN PAÍS!”, dijo Trump.

La televisión estatal iraní había informado antes de dos ataques estadounidense-israelíes contra el puente.

Trump amenaza con “fuerte ataque” a Irán

Recordemos que el presidente estadounidense aseguró previamente que EE.UU. completará sus objetivos militares en Irán en unas “dos o tres semanas” y amenazó al régimen iraní con golpes de “extrema dureza” y “devolverlos a la Edad de Piedra”, en un discurso en el que no hizo referencia a la posibilidad de enviar tropas sobre el terreno ni aportó detalles más concretos tras más de un mes de hostilidades.

“Esta noche, es un placer anunciar que los objetivos estratégicos centrales están cerca de ser completados”, indicó Trump, que tampoco hizo mención en su discurso, emitido en horario de máxima audiencia en todas las televisiones del país, a sus desavenencias con la OTAN por no apoyarlo en su ofensiva conjunta con Israel.

Pese a la expectación sobre las palabras del republicano este miércoles, que había anunciado un gran discurso para actualizar sobre la operación Furia Épica iniciada el pasado 28 de febrero, Trump, en una alocución televisada de menos de 20 minutos, no ofreció detalles precisos sobre cuánto va a durar la guerra, si se plantea el despliegue de tropas en suelo iraní ni cómo garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz.

Por el contrario, Trump reiteró su mensaje de que la República Islámica estaba siendo “diezmada” en ese preciso instante y previó que el estrecho de Ormuz, vía estratégica de un quinto del petróleo mundial y un tercio del gas licuado, “se abrirá solo” y de “manera natural” cuando se replieguen.

Amenazas de devolver a Irán a la Edad de Piedra

“Puedo afirmar esta noche que estamos en camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve; muy pronto vamos a golpearlos con extrema dureza. En el transcurso de las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra”, declaró el presidente, que amenazó de nuevo con atacar sus plantas eléctricas.

El mandatario insistió en los mismos mensajes que ha estado enviando a través de redes sociales, intervenciones públicas o entrevistas en los últimos días y que no dejan claro cuándo Washington quiere poner fin a la operación.

“Mientras tanto, las conversaciones continúan”, aseguró Trump tras incidir en que el cambio de régimen en Irán no era el objetivo de EE.UU. en la ofensiva conjunta con Israel.

“Sin embargo, se ha producido un cambio de régimen, dado que todos sus líderes originales han muerto”, afirmó con respecto a la muerte de importantes figuras del Gobierno iraní (entre ellos el líder supremo Alí Jameneí) y los interlocutores con los que está tratando ahora Washington, aparentemente el presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.