El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, afirmó que hará cumplir la obligación del uso del velo, conocido como hiyab, por parte de las mujeres. Esto, mientras un número creciente de ciudadanas iraníes desafían a la autoridad, evitando cubrirse la cabeza.

En el marco de una ceremonia de conmemoración por los combatientes iraníes asesinados en Irak y Siria, Raisi advirtió que “se acabará esto de quitarse el velo”.

Junto con asegurar que las mujeres que no usan el velo son “unas inconscientes” que “no están sirviendo a los intereses nacionales de Irán”, añadió que se debe enfrentar a “ese pequeño número de personas que actúan de manera organizada y anormal con ciertos fines”.

En la misma línea, dijo que este grupo menor de mujeres han sido “entrenadas por extranjeros” en un intento “organizado” de socavar al gobierno.

Sus palabras desataron una ovación por parte de los presentes en la actividad, según detallan medios internacionales como CBS News.

Estas declaraciones se dan a casi un año de la muerte de Mahsa Amini, una joven de 22 años que en septiembre pasado fue detenida por llevar mal puesto el velo.

Mientras estaba bajo la custodia de la policía de la moral, recibió una hora de “reeducación”, debiendo ser ingresada en un hospital en coma. Tres días después murió.

Este hecho desencadenó una ola de protestas en el país islámico, con miles de mujeres dejando de usar esta prenda obligatoria pese a los riesgos que esto conlleva por parte de la autoridad.

Agencia EFE pudo constatar cómo en plazas y en grandes cruces de Irán, mujeres acompañadas de agente y ataviadas con el tradicional chador, prenda negra que cubre todo el cuerpo, advertían a las mujeres que no iban con el hiyab para que se cubrieran la cabeza. Pese a estas advertencias, muchas de las jóvenes hicieron caso omiso.

Incluso, para verificar que las mujeres usen el velo, las autoridades iraníes están revisando las patentes de los vehículos y así identificar a quienes incumplen con este código de vestimenta.

A su vez, muchas mujeres fueron expulsadas de las universidades por no usar el velo mientras que a otras se les prohibió presentarse a los exámenes.

Amnistía internacional denuncia que en Irán, las mujeres y las niñas -incluidas las de tan sólo siete años- “están obligadas, contra su voluntad, a cubrirse el pelo con un velo. Las que no lo hacen, son consideradas delincuentes por el Estado”.

Para revisar este cumplimiento, la policía de la moral tiene facultades “para dar el alto a cualquier mujer y examinar su vestimenta, estudiando detenidamente cuántos mechones de cabello tiene a la vista, la longitud de sus pantalones y su abrigo y la cantidad de maquillaje que lleva”.