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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de EEUU elogió al primer ministro británico Andy Burnham como un "gran gobernante" tras una reunión en la ONU, lo que sorprendió, ya que Burnham está dispuesto a ceder las islas Chagos a Mauricio, tema clave para Washington. Trump criticó la idea de ceder la base militar estratégica de Diego García y la tensión aumentó entre ambos líderes. Burnham se reunió con Trump para abordar asuntos como las Chagos y las Malvinas. La presión de Trump no ha generado apoyo en Gran Bretaña, con críticas de la oposición conservadora. Se espera que un eventual acuerdo por las Chagos deba ser aprobado por Washington, que lo considera "terrible".

El pasado martes el presidente de EEUU, Donald Trump, indicó a los medios que el actual primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, será un “gran gobernante” para ese país luego de la reunión bilateral que ambos tuvieron en la ONU.

Todo parece indicar que los halagos de Trump, poco comunes hacia líderes de otra tendencia política, tiene relación con que Burnham está dispuesto a ceder en torno a un tema clave para Washington: el acuerdo por la cesión de las islas Chagos a Mauricio.

Burnham y el acuerdo por las Chagos

Fue a inicios de año cuando el exprimer ministro británico Keir Starmer indicó que existía un acuerdo para entregar la soberanía de aquel archipiélago al país africano, validando un dictamen de la Corte Penal Internacional.

Lo anterior desató la furia de Trump, quien llegó a decir: “Que el Reino Unido ceda territorios extremadamente importantes es un acto de GRAN ESTUPIDEZ, y se suma a una larga lista de razones de seguridad nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida”.

“Sorprendentemente, nuestro ‘magnífico’ aliado de la OTAN, el Reino Unido, planea ceder la isla de Diego García, sede de una vital base militar estadounidense, a Mauricio, sin motivo alguno. Sin duda, China y Rusia han notado este acto de absoluta debilidad”, agregó.

Y este es precisamente el motivo de la molestia de Trump, ya que Diego García representa una base clave para Washington en el oceánico Índico. De hecho, desde ese lugar lanzó las ofensivas hacia Medio Oriente durante el gobierno de George W. Bush.

A inicios de 2026, la tensión entre Starmer y Trump se intensificó, luego que el Reino Unido no autorizara el despegue de aviones militares de EEUU desde las Chagos.

De acuerdo a POLITICO, la administración de Andy Burnham se ha mostrado más abierta con Washington en este corto periodo. Desde ya el secretario de defensa británico, Wes Streeting, aseguró que el acuerdo con Mauricio será revisado.

“Trabajar con la administración estadounidense será un trabajo difícil y necesariamente minucioso”, indicó.

Burnham, por su lado, se reunió por 40 minutos en Nueva York con su homólogo norteamericano. Es probable que ambos trataran temas como el acuerdo por las Chagos y la posición de EEUU en relación a las islas Malvinas/Falklands.

“Es fundamental salvaguardar el futuro de la base, y eso es importante para nosotros por razones de seguridad, pero también, evidentemente, para Estados Unidos”, declaró el PM.

“Lo que dije en la reunión es que trabajaremos para encontrar una solución entre las diferentes partes, y nos esforzaremos mucho para lograrlo”, añadió.

Lo cierto es que, más allá de la presión de Trump, la situación no genera adhesión de la ciudadanía en Gran Bretaña, mientras que la oposición conservadora criticó sin piedad a Starmer por meses.

“Si Burnham se tomara en serio nuestra defensa, sabría que este acuerdo debería desecharse por completo. Es absurdo entregar territorio soberano británico, por no hablar de miles de millones de libras del dinero de contribuyentes ya de por sí agobiados, a un aliado de China”, indicó uno de los líderes de la oposición, James Cartlidge.

Vale precisar que, en efecto, un posible acuerdo por las Chagos y la base militar de Diego García deberá, sí o sí, ser visado por Washington. La visión del presidente estadounidense es que sigue siendo un “acuerdo terrible”.

¿Y Malvinas? Los reportes sostienen que el tema fue hablado por los jefes de estado en la reunión del pasado martes, aunque no se han develado detalles.

Hace unas semanas, el diario The Telegraph señaló que Washington sopesaba un cambio de posición sobre las islas del Atlántico Sur ante la constante presión del gobierno argentino de Javier Milei, principal aliado de Trump en Sudamérica.

Por ahora, Burnham expuso que dejó “en claro” a Trump la firmeza en torno a la soberanía británica de aquellos territorios.

“La postura es clara: nos mantendremos firmes ante cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la autodeterminación y a seguir siendo británicos. Solo quería que el presidente supiera directamente de mí que esa es la clara postura británica, y él entendió perfectamente lo que le estaba diciendo”, concluyó.

Hay que señalar que Washington nunca ha hablado abiertamente respecto a un posible cambio de postura respecto al tema Malvinas.