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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno de España dio un ultimátum a Italia por los controles en frontera a ciudadanos españoles en Ceuta, advirtiendo medidas si no se rectifica antes del 9 de agosto. Acusan a Italia de afectar la movilidad y generar inseguridad jurídica. España destaca solidaridad previa con Italia en migración y critica la suspensión del acuerdo Schengen como injusta y discriminatoria. Italia registra más cruces irregulares que España y incumple ley de asilo de la UE.

El Gobierno de España dio un ultimátum a Italia y advirtió que llevará a cabo “medidas proporcionales” si es que no pone fin a los controles fronterizos para los ciudadanos españoles, restricción ordenada por Giorgia Meloni tras la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos a Ceuta.

El Gobierno de Pedro Sánchez señaló mediante un comunicado que si Italia no “rectifica” antes de este domingo 9 de agosto, adoptarán medidas “para proteger los intereses y la dignidad” de los españoles.

Desde el Ejecutivo afirman que la suspensión temporal de libre circulación, que entró en vigencia el sábado, está “afectando a la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica en pleno periodo estival”.

A su vez, acusan que la medida, “sin precedentes en la historia reciente”, se adoptó “sin aviso previo, de forma unilateral y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad”.

Desde Madrid aseguran que ninguno de los migrantes que ingresó irregularmente a Ceuta “pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma tiene un régimen especial en el mismo”.

Junto con afirmar que la mayoría de los inmigrantes ya regresó a Marruecos, el Gobierno de Sánchez señala que Italia es el estado miembro que “más cruces irregulares” ha registrado en los últimos años, “con cifras que han llegado a duplicar las de España”.

En tanto, España acusa a Italia de no cumplir desde el año 2022 el Reglamento de Dublín, ley de la Unión Europea (UE) que fija qué país debe revisar una petición de asilo, “generando una carga adicional de la presión migratoria al resto de Estados Miembros”.

“A pesar de lo anterior, España nunca ha introducido controles para Italia. De hecho, siempre se ha mostrado solidaria con ella, acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central”, manifestó.

“A la luz de todo lo anterior, se concluye que la medida adoptada por el Gobierno italiano es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española”, puntualizó.

El Gobierno de Meloni anunció el pasado 31 de julio la suspensión temporal, por un mes, del acuerdo Schengen con España, realizando desde entonces controles selectivos a ciudadanos de países no comunitarios procedentes de España ante la crisis migratoria de Ceuta.