El Ministerio del Interior de Italia ha dispuesto este viernes la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos con España por la crisis en Ceuta tras la llegada de miles de personas desde Marruecos, según informan fuentes oficiales.
La medida implica una suspensión temporal del tratado ‘Schengen’ de libre circulación en la Unión Europea (UE).
Desde el Ejecutivo italiano explicaron que los controles se aplicarán a viajeros no europeos que provengan desde territorio español.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ha tomado esta decisión tras una reunión del Comité de Análisis sobre la Inmigración y la Seguridad de las fronteras.
Por el momento no se ha especificado cuánto tiempo durará esta reintroducción de controles.
Por otro lado, el ministro italiano ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo francés, Laurent Nuñez, para acordar el reforzamiento de los controles en las fronteras terrestres entre ambos países.
La decisión italiana se produce a raíz de la llegada de miles de personas desde Marruecos a la ciudad autónoma española de Ceuta.
Su anuncio se produce cuando el Ministerio del Interior español ha anunciado que prácticamente todos los migrantes que entraron en el enclave español en África ya han retornado a Marruecos, unas 48.300 personas de las 50.000 que se calcula que cruzaron las fronteras.
En el pasado Italia introdujo controles temporales en su frontera con Eslovenia, para tratar de contener las llegadas de inmigrantes por la ruta balcánica.
¿Puede Italia tomar esta decisión con España de forma unilateral?
De acuerdo a lo que explica a BioBioChile Eduardo Hodge Dupré, director de la Escuela de Humanidades de la Universidad Gabriela Mistral y Doctor en Relaciones Internacionales, la determinación tomada por el gobierno de Italia tiene sustento.
“Italia podría perfectamente restablecer los controles fronterizos respecto de las personas que lleguen desde España, incluso en aeropuerto o puerto, siempre que se acredite una amenaza grave para su orden público o su seguridad nacional”, indicó.
“Pero esta medida debe ser excepcional, proporcional y también comunicada a la Comisión Europea y a los demás Estados miembros, porque no equivale a suspender completamente las relaciones de libre circulación establecidas por la normativa”, añadió.