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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La presión contra Keir Starmer aumenta en Reino Unido tras el caso Mandelson, exembajador vinculado a Jeffrey Epstein. Una investigación reveló que el Ministerio de Asuntos Exteriores ignoró los consejos de seguridad internos. Starmer se defendió diciendo que no le informaron sobre las fallas en las verificaciones de Mandelson. A pesar de sobrevivir a una petición de dimisión en febrero, ahora enfrenta nuevas demandas.

Aumenhta la presión contra Keir Starmer para que dimita como primer ministro de Reino Unido a raíz del caso Mandelson, su exembajador en Washington que estuvo vinculado a Jeffrey Esptein. Ahora, una investigación de The Guardian develó que el Ministerio de Asuntos Exteriores ignoró el veto de los servicios de seguridad internos, que desaconsejaban el nombramiento.

Lo anterior llevó a que uno de los jefes de aquel ministerio, Olly Robins, dejara su cargo con efecto inmediato.

De acuerdo a The Telegraph, Starmer se defendió y expuso que es “asombroso” que nadie le informara de que Mandelson no había superado las verificaciones de seguridad iniciales.

“No fui informado de que no había obtenido el visto bueno tras la investigación de seguridad (previa a su nombramiento). Ningún ministro fue informado. Downing Street tampoco fue informado, lo cual es totalmente inaceptable”, declaró el líder británico en París, donde se encontraba para copresidir una reunión internacional sobre el estrecho de Ormuz con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Mandelson fue nombrado en diciembre por Starmer. En enero se terminó la verificación, pero fue desestimada y Mandelson asumió formalmente el cargo en febrero de 2025. Siete meses más tarde estalló el escándalo de su relación con Epstein y fue destituido.

En febrero de este año se pidió la dimisión de Starmer, pero sobrevivió, aunque salió muy debilitado. Ahora el primer ministro se enfrenta a nuevas peticiones de dimisión. De momento sólo se ha destituido a Robbins.

Sin embargo, la situación se complica porque se acusa al primer ministro de mentir en el parlamento en febrero cuando afirmó que se siguió el “proceso debido” y que fue Mandelson quien ocultó sus vínculos con Epstein.

Ahora se ha descubierto que no y nadie rectificó en el parlamento. La oposición exige la cabeza de Starmer.

La líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, arremetió en X contra la “deshonestidad deliberada” de Starmer, añadiendo que “es hora de que dimita”.