VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La policía de Londres detuvo a Peter Mandelson, exembajador de Reino Unido en EE. UU., por presunta "mala conducta en el ejercicio de un cargo público" relacionada con el caso Epstein. Se sospecha que Mandelson habría filtrado información gubernamental a Epstein durante su cargo como Secretario de Negocios en la administración de Gordon Brown.

Durante la tarde de este lunes la policía de Londres detuvo a Peter Mandelson, exembajador de Reino Unido en Estados Unidos, en el marco de la investigación por el caso Epstein.

De acuerdo al diario The Telegraph, Lord Mandelson fue arrestado por el cargo de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, situación similar a la que vivió Andrés Mountbatten-Windsor la semana pasada.

Arresto de Lord Mandelson en Londres

Al igual que en el caso de Andrés, Mandelson habría traspasado información confidencial del gobierno británico a Epstein, hace varios años.

Según el medio, que cita fuentes de la investigación, esto habría sido cuando el político era Secretario de Negocios, en la administración de Gordon Brown.

“Los agentes han arrestado a un hombre de 72 años bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. Fue detenido en una dirección en Camden el lunes 23 de febrero y ha sido trasladado a una comisaría de Londres para ser interrogado”, indicó la policía en un comunicado..

“Esto sigue a órdenes de registro ejecutadas en dos direcciones en las zonas de Wiltshire y Camden”, agregaron.

Mandelson, a quien se considera un ideólogo y arquitecto del llamado Nuevo Laborismo, tuvo una larga carrera en los gobiernos laboristas, que comenzó con el de Tony Blair en 1997, continuó con Gordon Brown y terminó de la peor manera con Keir Starmer, en el poder desde 2024.

Mamó el laborismo desde su infancia, como nieto de un ministro de Interior y de Exteriores, Herbert Morrison. Con solo 12 años fue invitado a Downing Street y se sentó en la silla del entonces primer ministro Harold Wilson, donde quedó “deslumbrado”. El brillo de la política ya no lo abandonaría.

En el partido era conocido como “el príncipe de las tinieblas”, por su carácter despiadado, pero siempre entre bastidores, para mantener la disciplina interna. Durante la década de Tony Blair (1997-2007), se le consideraba el motor y cerebro de los ejecutivos laboristas.