Susan Collins, la histórica senadora republicana de Maine, dejará su escaño después de 30 años tras ser arrastrada este martes por la ola de votos contra el presidente Donald Trump que ha otorgado la victoria al demócrata Troy Jackson.
Collins, de 73 años, reconoció su derrota frente a Jackson, de 58 años, según recogieron varios medios, antes de que se completara el conteo de votos y abandonó así sus aspiraciones de ser elegida para un sexto mandato consecutivo.
Pese a autodefinirse como una “republicana moderada” y haberse opuesto al presidente Trump en varias ocasiones, Collins se vio superada por la ola de votos demócratas que han planteado estas elecciones como un rechazo a las políticas del mandatario y con la que han arrebatado a los republicanos el control del Congreso de Estados Unidos.
Collins había logrado sobrevivir a anteriores desafíos electorales, incluido el de 2020, cuando consiguió la reelección por una diferencia de nueve puntos pese a que Maine había votado por el demócrata Joe Biden en las presidenciales.
Susan Collins: Republicana pero no MAGA
En los últimos años, la senadora ha intentado distanciarse cada vez más del presidente Trump y del movimiento MAGA (Hacer Estados Unidos Grande de Nuevo, por sus siglas en inglés).
En esta campaña, ha buscado reforzar su imagen de independencia respecto al partido y ha evitado aparecer junto al mandatario.
De hecho, Trump, aunque sugirió que lo haría, no ha visitado el estado durante las semanas previas a las elecciones como sí ha hecho en una gran parte de los estados con elecciones competitivas en el país.
“No soy precisamente su senadora favorita”, aseguró Collins durante un debate electoral hace unas semanas contra Jackson.
Una de sus rupturas más claras con Trump llegó en 2021, cuando la senadora fue una de las legisladoras de la bancada republicana que votó a favor de condenar al mandatario en su segundo juicio político, tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Pese a los intentos de distanciarse de la gestión del presidente, cuya popularidad se encuentra en mínimos según la última encuesta de Reuters/Ipsos, los demócratas se han esforzado en vincularla con Trump para instar a los votantes a apostar por un cambio.
En el debate electoral, Collins afirmó haber respaldado la mayoría de las iniciativas impulsadas por los demócratas durante el gobierno de Joe Biden.
Sin embargo, sus críticos recuerdan sus apoyos a los nombramientos de los miembros del gabinete de Trump y sus rechazos a las primeras resoluciones contra la guerra en Irán, aunque más tarde cambió de posición.
La carrera de Collins quedó marcada por su apoyo al juez Brett Kavanaugh para la Corte Suprema.
Defensora del derecho al aborto, la senadora votó a favor de su confirmación convencida de que lo respetaría. En cambio, en 2022 Kavanaugh formó parte de la mayoría que eliminó la protección constitucional federal de este derecho, lo que abrió el camino a las críticas contra la senadora y cuestionó su imagen entre los votantes favorables a ese derecho.
Senadora republicana en un estado demócrata
Elegida por primera vez en 1996, cuando derrotó al demócrata Joseph Brennan, Susan Collins ha ido construyendo un legado político basado en la moderación y su disposición a negociar con demócratas y republicanos en beneficio de su estado.
Aquí se encuentra en parte su éxito para atraer votantes de ambos lados del espectro ideológico.
Collins era la única senadora del Partido Republicano que representaba a un estado en el que Kamala Harris ganó a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
La última vez que un aspirante republicano a presidente ganó en Maine fue en 1988 cuando George H. W. Bush venció al demócrata Michael Dukakis.
Tradicionalmente, los escaños de la Cámara de Representantes han recaído en la bancada demócrata, a excepción de 2014 y 2016, cuando los republicanos ganaron uno de ellos.
Durante años, Maine ha tenido dos senadoras republicanas, Collins y Olympia Snowe.
Tras el retiro de Snowe en 2013, su escaño pasó al independiente Angus King, que suele votar junto a los demócratas y cuyo mandato termina en 2031.
En 2025, Susan Collins se convirtió en la primera mujer republicana en presidir el Comité de Asignaciones del Senado, encargado de tramitar las leyes de financiamiento del Gobierno federal.
Entre otras cosas, su legado destaca por obtener recursos para infraestructura y servicios de Maine como la planta de tratamiento de aguas servidas y el centro de operaciones de emergencias, proyectos para los que obtuvo financiamiento federal de más de 2 millones de dólares.
Lance Dutson, estratega republicano y antiguo asesor de Collins, resumió en declaraciones a The New York Times el argumento de la senadora: votar contra ella equivale a votar contra el propio bienestar.
“Dice abiertamente que Maine se verá perjudicado si ella no ocupa ese cargo”, afirmó Dutson.