En el Valle Sagrado de los Incas, en Perú, hay un alojamiento al que no se llega en auto ni caminando por un sendero. Skylodge Adventure Suites son cápsulas transparentes colgadas de un acantilado a 365 metros sobre el fondo del valle, y el acceso es una escalada guiada de unas dos horas.
Una periodista de la BBC hizo la experiencia junto a su marido y otras cuatro personas, y describe una ruta de vía ferrata, un sistema de cables, escalones y escalas de fierro fijados a la roca, al que los escaladores se aseguran con arnés y mosquetones.
El trayecto incluye un puente de cable de unos 20 metros sobre un vacío de más de 200 metros.
La periodista cuenta que descubrió allí su miedo a las alturas. El guía, Efren Lopez, los acompañó en todo el recorrido, que llegó a los 3.200 metros sobre el nivel del mar, donde el aire delgado dificulta la respiración.
Según el relato, hubo tramos con repisas angostas talladas en el granito y plataformas apenas del ancho de tres personas.
Cena, cápsula y Vía Láctea
Tras la subida, el grupo llega a una cápsula comedor, donde López preparó una cena peruana de cuatro tiempos con sopa de zapallo, pollo con remoulade, papas andinas y un brownie de cacao con maracuyá. Desde las paredes transparentes se ve el atardecer sobre el valle.
Para dormir hay que hacer otro tramo de ascenso, con apoyos de fierro para manos y pies, y entrar por una escotilla en el techo. La cápsula tiene tres camas (una doble y dos individuales) y seis ventanas. El baño es un inodoro ecológico seco, separado por una cortina y sin ducha.
La temperatura baja rápido en la noche, por lo que la autora se abrigó con varias frazadas. Desde la cama se oían, a lo lejos, bocinas y sirenas del camino, además del viento contra la cápsula. El guía había recomendado trasnochar para ver mejor la Vía Láctea.
Según López, los incas veían el río Urubamba como el reflejo terrenal de la Vía Láctea, y creían que cada ser vivo tenía su contraparte celeste.
Poco antes de las 06:00 la luz del amanecer inundó la cápsula. El regreso se hace por seis tirolesas, de entre 150 y 700 metros de largo, y la bajada toma menos de una hora.
Datos prácticos
Skylodge está en la aldea de Pachar, a unos 10 kilómetros de Ollantaytambo y a unos 90 minutos de Cusco. Se puede elegir una experiencia de medio día con almuerzo o una noche de alojamiento.
La noche cuesta 1.640 soles peruanos por persona, unos 480 dólares (unos 471.000 pesos chilenos). Incluye traslados desde Cusco, guía, ascenso en vía ferrata y descenso en tirolesa.
La mejor época para observar las estrellas es la estación seca, normalmente de abril a octubre.
El mismo operador ofrece una alternativa más sencilla, Starlodge Adventure Suites, más abajo en la pared y accesible tras una caminata corta. Sus cápsulas tienen duchas, inodoros con descarga y una tina caliente al aire libre.
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