El rediseño forzado de mapas electorales en varios estados de cara a los comicios legislativos del 3 de noviembre en Estados Unidos solo ha dado tres escaños seguros para los republicanos en un total de quince distritos modificados por iniciativa suya para tratar de mantener su estrecha mayoría en la Cámara Baja del Congreso.

La polémica redistribución territorial para favorecer a un partido -conocida como ‘gerrymandering’ en inglés- se realizó fuera del ciclo habitual -la próxima revisión correspondería tras el censo de 2030- debido a las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, para intentar preservar el control republicano de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, la caída de popularidad de Trump, el alto costo de la vida en el país y los efectos de la guerra en Irán, específicamente la subida de la gasolina y el diésel, han lastrado los esfuerzos de su partido por mantenerse en lo alto de las encuestas, que favorecen a los demócratas.

Resultados inciertos

Según un análisis de la radio pública NPR a partir de datos del boletín independiente The Cook Political Report, de los quince distritos rediseñados para beneficiar al partido de Trump, solo tres se perciben como carreras claramente definidas para el bando republicano en los “estados rojos” de Luisiana, Tennessee y Texas.

Las estimaciones también ubican a otros dos distritos como “probablemente republicanos” en Texas y Florida, mientras que pronostican que la contienda en un tercero en Alabama se “inclina” hacia el partido gobernante.

Las contiendas se mantienen sin un favorito claro en otras cinco demarcaciones de Carolina del Norte, Ohio, Florida y Texas, mientras que las cifras muestran que en el distrito 25 de Florida y el 34 de Texas la victoria podría ser para los demócratas.

The Cook Political Report pronostica finalmente a dos distritos de Texas y Ohio como probablemente demócratas.

Millones en publicidad

Estas elecciones de medio mandato en EEUU, que renovarán 35 escaños del Senado, los 435 de la Cámara de Representantes y definirán el futuro de la agenda política de Trump en lo que queda de su mandato, ya son las más caras de la historia en términos de publicidad emitida y reservada, según el rastreador de AdImpact.

Tanto demócratas como republicanos han gastado millones de dólares en anuncios dirigidos a votantes de estos quince distritos rediseñados.

Según cifras compiladas por AdImpact, los gastos en los cinco territorios sin un favorito claro oscilan entre los 17 y los 43 millones de dólares.

La carrera más costosa entre los quince distritos es hasta el momento la del 25 de Florida, inclinada hacia el bando demócrata, que ha gastado 23,1 millones de dólares frente a los 24,2 millones en publicidad republicana.