Durante los últimos años se ha instalado una explicación relativamente simple sobre la segregación escolar en Chile. Si las escuelas están hoy más integradas que hace una década, sería principalmente porque cambiamos las reglas del sistema escolar. El fin de la selección, la reducción del copago y el Sistema de Admisión Escolar habrían permitido que estudiantes de distintos orígenes comenzaran a encontrarse en las mismas salas de clases. Los datos muestran una historia bastante más compleja.
Un estudio que realizamos en la Facultad de Educación UDD muestra que el principal factor detrás de esta caída está en una transformación mucho más profunda de la sociedad chilena. En cuarto básico, el aumento de la educación de los padres explica un 58% de la reducción observada y en segundo medio, un 74%.
Entre 2008 y 2025, la segregación escolar medida por el nivel educacional de los padres cayó 33% en cuarto básico y 28% en segundo medio y acá la pregunta relevante es por qué ocurrió. En 2008, el 31% de los estudiantes de cuarto básico tenía padres que no habían completado la enseñanza media, en tanto en 2025 esa cifra había caído al 11%. En el mismo período, quienes tenían al menos un padre universitario aumentaron de 18% a 35%.
Detrás de este cambio hay decisiones tomadas décadas antes. La apertura de la educación superior a instituciones privadas desde comienzos de los años ochenta amplió fuertemente la oferta. A ello se sumaron posteriormente otras políticas, entre ellas la obligatoriedad de la enseñanza media y, desde 2005, el Crédito con Aval del Estado que permitió financiar el acceso a la educación superior de jóvenes que difícilmente habrían podido hacerlo antes.
Esas políticas fueron y siguen siendo objeto de controversia, pero hay un efecto de largo plazo que merece ser incorporado a la discusión porque expansión de la educación superior no solo aumentó el número de titulados, también cambió quiénes podían ser universitarios.
Los nuevos profesionales provienen de sectores sociales más diversos, tienen ingresos más heterogéneos y viven en comunas donde antes los universitarios eran escasos. Entre 2015 y 2025, por ejemplo, la proporción de padres universitarios pasó de 5% a 16% en Cerro Navia, de 7% a 19% en Renca y de 9% a 24% en Pedro Aguirre Cerda.
Aquí aparece una paradoja interesante porque reformas asociadas a la expansión privada de la educación superior y al financiamiento mediante créditos, habitualmente cuestionadas, también contribuyeron a producir una generación de padres universitarios social y geográficamente mucho más diversa. Años después, sus hijos llegaron al sistema escolar y una parte de la desegregación ocurrió, por lo tanto, antes de que esas familias eligieran una escuela.
El momento en que comienza la caída refuerza esta interpretación, porque en segundo medio la segregación alcanza su máximo en 2012 y comienza a disminuir en 2013. En cuarto básico, el cambio de tendencia ocurre alrededor de 2014.
Por su parte, la inmigración calificada reforzó posteriormente este proceso. En 2025, las familias extranjeras representan el 18% de las familias universitarias de cuarto básico y muestran preferencias escolares distintas de las chilenas. Por ejemplo, postulan más a establecimientos públicos y a escuelas menos demandadas. De hecho, las familias extranjeras universitarias explican aproximadamente la mitad de la reducción de la segregación entre escuelas de una misma comuna.
Esto obliga a mirar las políticas educativas con un horizonte más largo. Solemos evaluarlas por lo que ocurre durante un gobierno o, a lo sumo, durante una década. Sin embargo, algunas de sus consecuencias aparecen una generación después.
La apertura a instituciones privadas y, posteriormente, el CAE transformaron quién podía acceder a la educación superior. Esos jóvenes se titularon, formaron familias y matricularon a sus hijos en escuelas distintas de aquellas donde tradicionalmente se concentraban los universitarios.
Al final del camino, la principal lección es incómoda para las explicaciones simples. La desegregación escolar que observamos hoy no comenzó con las reformas escolares de la última década. Parte de ella comenzó mucho antes, cuando Chile amplió las oportunidades educativas de quienes hoy son padres.
Mauricio Bravo
Vicedecano
Facultad de Educación UDDIsaac Fierro
Académico
Facultad de Educación UDD
Enviando corrección, espere un momento...