Donald Trump se ve envuelto en una nueva polémica, la cual involucra a su asesora Natalie Harp, de 35 años. Esto luego que un senador del partido Demócrata bromeara en un torno a una supuesta relación extramatrimonial.
Harp tiene 35 años y, en efecto, es una funcionaria cercana a Trump, a quien generalmente se le ve junto al mandatario en instancias públicas. La expresentadora fue parte del viaje de la autoridad a Turquía por la cumbre de la OTAN.
Estas situaciones hicieron que el senador Jon Ossoff expusiera un polémico comentario, dando entrever que el vínculo entre ambos iría más allá de lo profesional.
“Mientras los marineros del Lincoln luchan en su guerra, mientras él agota inútilmente nuestras reservas de municiones y petróleo, el presidente se duerme durante sus reuniones, juega al golf y negocia acciones”, detalló recientemente.
“No quiere hacer el trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar”, agregó.
Trump no se ha referido abiertamente a estos dichos, aunque sí lo hizo el director de comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung.
“Jon Jackoff tiene que ser el mayor cobarde y perdedor de la política. En lugar de denigrar a personas trabajadoras que sirven a su país, Jon debería mirar en lo profundo de su alma y preguntarse por qué es una persona miserable que odia a este país”, indicó.
Quién es Natalie Harp
Nacida y criada en el seno de una familia californiana cristiana, Harp, de 35 años, se ha convertido en una figura clave en la vida cotidiana de Trump, le acompaña a todas partes y es conocida como “la impresora humana”, porque siempre lleva una impresora portátil para dar en papel al presidente publicaciones sobre él que puedan interesarle.
Tal y como han mostrado vídeos tomados durante la campaña de las presidenciales de 2024, Harp parece ser además una de las personas que escribe los controvertidos mensajes que el magnate neoyorquino publica en su red social Truth Social, también en el centro de la polémica estos días por el plan de transmitirlos por adelantado a inversores de Wall Street a cambio de una suscripción.
La mujer, que fue presentadora tras licenciarse, abandonó su carrera en televisión para convertirse en asistente de Trump en 2022.
Se cree que su presencia despierta los recelos de muchos en la Casa Blanca, no solo por su cercanía física, lo que ha levantado toda clase de rumores, sino por su capacidad de influencia sobre Trump al ser el filtro de la información que le llega.
Harp, que llamó la atención del presidente por primera vez en 2019, cuando hizo pública su historia sobre el cáncer de huesos crónico que padece, apareció también en el libro ‘Cambio de régimen: Dentro de la presidencia imperial’, de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, por la profunda lealtad y la estrecha relación con Trump.
Tanto que, según se detalla en el libro, Harp le suele dejar notas íntimas y personales en sus dependencias en la Casa Blanca.
Uno de esos mensajes, descubierto por el personal que trabaja en el gabinete presidencial, decía: “Eres todo lo que me importa”.
Haberman, una de las autoras del libro, ha llegado a describir a Harp como una especie de “manta humana”, por su capacidad para calmar y tranquilizar al presidente.