El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este miércoles con “regular fuertemente” o “cerrar” plataformas de redes sociales, luego de que Twitter señalara dos de sus tuits como “engañosos” y los tratara como difusores de información no verificada.

“Los republicanos sienten que las plataformas de redes sociales silencian completamente las voces conservadoras. Vamos a regularlas fuertemente o las vamos a cerrar, antes que permitir que algo así suceda”, tuiteó el mandatario.

Twitter señaló dos tuits de Trump publicados el martes, en los que el mandatario decía sin evidencia que el voto por correo llevaría a una elección manipulada.

“No hay forma de que el voto por correo sea otra cosa que sustancialmente fraudulento”, escribió entonces.

Debajo de las publicaciones, Twitter publicó un enlace que dice: “Obtenga la información sobre las votaciones por correo”, una novedad para la red social que ha resistido durante mucho tiempo los llamados a censurar al presidente estadounidense por publicaciones que desafían la verdad.

Nuevamente, Trump arremetió el miércoles al escribir: “No podemos permitir que las boletas por correo a gran escala se arraiguen en nuestro país. Sería libertad para todos los engaños, falsificaciones y robos de boletas”.

“El que hiciera más trampas ganaría. Del mismo modo que las redes sociales. ¡Limpia lo que has hecho, AHORA!”, dijo el mandatario.

Trump también acusó a las redes sociales de interferir en las últimas elecciones: “Vimos lo que intentaron hacer y fracasaron en 2016”.

“No podemos permitir que vuelva a ocurrir una versión más sofisticada de eso”,
añadió.

El presidente ha usado Twitter durante mucho tiempo como una plataforma para difundir insultos, teorías conspirativas, información falsa e insultos, ante sus 80 millones de seguidores.

Antes de ser elegido en 2016, construyó su marca política apoyando la mentira de que Barack Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos, no había nacido en el país y, por lo tanto, no era elegible para ser mandatario.

Y recientemente ha provocado otra tormenta al difundir el rumor infundado de que el presentador televisivo de la cadena MSNBC Joe Scarborough había asesinado a una asistente.