Internacional
Lunes 13 abril de 2020 | Publicado a las 17:04
Temen que una normalización apresurada en EEUU genera una segunda ola de propagación del Covid-19
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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La primera ola del nuevo coronavirus no ha terminado en Estados Unidos, pero los expertos ya advierten que una segunda golpeará al país si la vuelta a la normalidad es demasiado repentina, o si se dispusiera a partir de mayo, como espera el gobierno de Donald Trump.

El debate se asemeja al que tuvo lugar en Europa, donde el gobierno espa√Īol autoriz√≥ desde este lunes una reanudaci√≥n parcial del trabajo, mientras el presidente franc√©s, Emmanuel Macron, anunciar√≠a una extensi√≥n de la cuarentena obligatoria m√°s all√° del mi√©rcoles.

Pero una gran diferencia es que el sistema federal estadounidense est√° altamente descentralizado y otorga plenos poderes a los gobernadores de los 50 estados, incluso si el presidente decidiera coordinar una estrategia nacional.

Tras medio millón de casos identificados, la tasa de infecciones en el país parece estabilizarse.

Estados Unidos “est√° llegando al pico” de la curva, dijo el director de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) Robert Redfield, el lunes por la ma√Īana a NBC.

Ello no deber√≠a conducir, en su opini√≥n, a suspender las reglas de distanciamiento social y de teletrabajo de la noche a la ma√Īana.

La reapertura ser√° “un proceso gradual, paso a paso, basado en datos”, dijo.

El nuevo coronavirus, que causa la COVID-19, no habr√° desaparecido tras el fin del confinamiento.

Una gran mayoría de la población habrá logrado evitar contraerlo y, por lo tanto, seguirá siendo susceptible a la contaminación hasta que haya una vacuna.

El objetivo de la primera fase era evitar que muchas personas se enfermaran al mismo tiempo y los hospitales se congestionaran. Pero el virus continuar√° circulando e infectando.

“¬°Despierten, hasta el 50% de este pa√≠s terminar√° infectado!”, dijo el lunes a la cadena MSNBC Michael Osterholm, director del Centro de Investigaci√≥n de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota.

Para el verano boreal, la proporci√≥n de estadounidenses infectados puede ser de entre 2% y 5%, se√Īal√≥ Scott Gottlieb, exjefe de la Administraci√≥n de Drogas y Alimentos (FDA) y asesor informal de Donald Trump, el domingo en CBS.

Las autoridades planean reabrir lentamente el grifo mientras monitorean un posible reinicio de la epidemia.

Los planes acad√©micos y de expertos sobre c√≥mo llegar a ese estadio abundan, pero la Casa Blanca a√ļn no ha formulado ninguno.

Donald Trump incluso parecía molesto por las declaraciones de un científico que se convirtió en una verdadera celebridad durante la pandemia, Anthony Fauci, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y miembro de la célula de crisis de la Presidencia sobre coronavirus.

El investigador remarc√≥ en televisi√≥n un hecho obvio: que el n√ļmero de muertes (m√°s de 22.000 hasta este lunes) podr√≠a haber sido menor si el pa√≠s hubiera reaccionado m√°s r√°pido.

El presidente, a la defensiva despu√©s de la publicaci√≥n de investigaciones que confirmaron que hab√≠a minimizado el riesgo de pandemia a pesar de las advertencias de sus servicios de inteligencia, retuite√≥ el domingo un mensaje con la etiqueta #FireFauci, “Echen a Fauci”.

Sin embargo, este lunes la Casa Blanca calific√≥ en un comunicado de “rid√≠culos” los rumores sobre el apartamiento de Fauci. “El Dr. Fauci ha sido y sigue siendo un asesor de confianza del presidente Trump”, se√Īal√≥ el portavoz Hogan Gidley.

“Al final del comienzo”

Todas las hojas de ruta de los expertos dicen que deben realizarse mayor cantidad de pruebas y que debe haber más formas de rastrear los casos positivos y sus contactos, así como que los hospitales deben contar con mayor cantidad de camas.

Los investigadores de la Universidad Johns Hopkins estiman que el pa√≠s necesitar√° 100.000 “rastreadores de casos”, pagos o voluntarios.

Pero nada est√° en su lugar.

“Si abrimos todo el pa√≠s el 1¬į de mayo, no hay duda de que habr√° un repunte” de casos de COVID-19, advirti√≥ en CBS Christopher Murray, director del Instituto de Evaluaci√≥n y Medici√≥n de Salud de la Universidad Estatal de Washington, que maneja un modelo de referencia sobre la curva epid√©mica.

Quiz√°s algunos estados puedan comenzar a mediados de mayo, pero otros no, dijo.

Lo peor no ha sucedido hasta la fecha, y existe el riesgo de dar una falsa impresión de victoria.

California y la costa oeste se confinaron relativamente temprano y evitaron el destino de otros estados, como Nueva York, Nueva Jersey, Luisiana y Michigan.

Incluso en Nueva York, epicentro de la pandemia, el gobernador dijo que estaba aliviado de que los médicos no hayan tenido que elegir a quién salvar y a quién abandonar a su suerte.

En Texas, se espera que el gobernador publique un cronograma para aliviar el confinamiento esta semana.

“No hay duda de que comenzaremos a reabrir de manera arriesgada. Es inevitable”, dijo Scott Gottlieb, quien estuvo al frente de la Administraci√≥n de Alimentos y Medicamentos Estados Unidos (FDA).

El experto imagina que gobernadores y alcaldes podr√°n autorizar a las empresas a retomar la actividad con la mitad de sus empleados, o que contin√ļen confinando a los mayores de 65 a√Īos.

“Necesitamos un consenso nacional”, insiste de todas maneras el epidemi√≥logo Michael Osterholm.

“Esto no puede hacerse gobernador por gobernador. No estamos en el principio del fin, sino al final del comienzo. El camino a√ļn es largo”.

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