Javier Milei intervino por tercera vez como presidente de Argentina ante la Asamblea General de la ONU, basando su discurso de más de 20 minutos en dos temas centrales: el reclamo argentino por Malvinas y exponer abiertamente cuestionamientos al organismo.
Sin mayores filtros, el mandatario expuso que: “Siempre es preferible decir una verdad incómoda por sobre una mentira confortable. Por eso, créanme que sé de lo que hablo cuando señalo con ánimo constructivo los problemas que tiene esta organización, que pretende orientar y arbitrar entre los Estados”.
Milei critica a la ONU en la propia Asamblea General
La primera crítica tuvo relación con, a juicio de Milei, la falta de capacidad de Naciones Unidas para ser “árbitro” en conflictos internacionales.
“Se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía en las naciones y ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación. Ese era el propósito original, el contrato que todos firmamos, pero hoy, lamentablemente es momento de reconocer que ese pacto sagrado se rompió”, indicó.
“Se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bienintencionados”, añadió.
No obstante, la etapa mas dura del discurso ocurrió cuando arremetió contra la ONU en torno a dos temas: los conflictos en Medio Oriente y la propia situación de Malvinas.
“Quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos fracasaron en la tarea y en su lugar permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional. Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África”, sostuvo.
“Y como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”, agregó.
Luego de unos minutos, Milei insistió en lo que consideró como “faltas de respuestas” de parte del organismo en torno a las islas antes mencionadas.
“No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia”, expresó.
“Por eso, Malvinas no es solamente una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido. También plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus propias resoluciones. La Argentina tomó nota de esa realidad, y frente a la explotación no autorizada de nuestros recursos en el área en disputa, actuamos, presentamos notas de desaliento, acudimos a las herramientas jurídicas disponibles, sancionamos a las empresas involucradas y a sus proveedores y enviamos al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional”, cerró.
Sobre el final del discurso, Milei prometió poca regulación, beneficios fiscales y “responsabilidad limitada” para las empresas que operen con agentes de inteligencia artificial (IA), en medio del debate en su país sobre el proyecto de ley que contempla la creación de corporaciones no humanas.
“Tenemos los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para competir en cada eslabón de esa cadena de valor y queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva, responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales”, dijo el mandatario.
“Es necesario que sea Occidente quien lidere el desarrollo de la tecnología para asegurarnos que sea acorde a nuestros valores”, añadió al advertir sobre el “costo de convertir al Estado en un obstáculo permanente para la iniciativa humana”, añadió.
Hay que señalar que, desde el inicio de su mandato, Javier Milei se mostró en contra del actual funcionamiento de la ONU.
De hecho, a inicios de año, concretó la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud, perteneciente a Naciones Unidas.