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Perú se prepara para desplegar la flota de F-16 Block 70 con el sistema Viper Shield, que revolucionará su capacidad defensiva y ofensiva. Esta tecnología, desarrollada por L3Harris y asociada con Lockheed Martin y la USAF, neutraliza amenazas en el espectro electromagnético, aumentando la supervivencia de los pilotos.
El Perú prepara el despliegue de la flota de F-16 Block 70 equipada con el sistema de guerra electrónica Viper Shield, una tecnología que promete transformar la capacidad defensiva y ofensiva del país andino.
Este salto tecnológico, acompañado de la mayor transferencia industrial y de conocimientos en décadas, posiciona a la Fuerza Aérea del Perú en la vanguardia de la protección aérea en la región.
De acuerdo con información a la que accedió BioBioChile, el Viper Shield constituye un ecosistema integral de autoprotección desarrollado por L3Harris en asociación con Lockheed Martin y la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF).
Este sistema, que se integrará en los 24 cazas adquiridos (en dos lotes) por Perú, despliega una cúpula digital capaz de neutralizar amenazas en el espectro electromagnético, como radares hostiles y misiles guiados, y permite que los pilotos cumplan sus misiones con mayores probabilidades de regresar ilesos.
“El Viper Shield es un ecosistema que hace una cúpula artificial protegiendo al avión de combate”, explicó el general FAP César Torres Vega, exviceministro para las Políticas de Defensa del Ministerio de Defensa, al canal de El Montonero.
“Tiene un radar warning, un receptor de alerta. Cuando un avión de combate va hacia su objetivo, es iluminado por sensores, por radares de tierra o del adversario. El piloto debe saber diferenciar lo que es amenaza o no. El radar warning tiene una librería que identifica eso y se actualizan con inteligencia electrónica”, agregó.
Este sistema define una nueva era en la capacidad de supervivencia de los cazas. Según lo expuesto por Torres Vega, la guerra electrónica moderna a bordo de un avión cumple dos roles: asegurar que los pilotos logren batir sus objetivos y garantizar su retorno seguro.
El Viper Shield responde a ambos desafíos integrando mecanismos de alerta y contramedidas automáticas, tanto pasivas como activas.
Las pasivas incluyen el despliegue de chaff y flare —láminas y bengalas— que confunden a los sensores enemigos, mientras que las activas generan perturbaciones y engaños electrónicos para desviar ataques.
Según detalló L3Harris, el Viper Shield se integra totalmente en el fuselaje del F-16 Block 70, empleando tecnología de software que facilita la actualización frente a nuevas amenazas.
El sistema incluye un receptor digital de alerta radar (DRWR, Digital Radar Warning Receiver) y la memoria digital de radiofrecuencia (DRFM, Digital Radio Frequency Memory), además de operar de manera conjunta con el radar activo APG-83.
Esta arquitectura abierta permitirá incorporar nuevas aplicaciones de guerra electrónica ya probadas en combate, según explicó Christopher Aebli, presidente de Communications & Spectrum Dominance en L3Harris.
El proceso de adquisición de los F-16 Block 70 por parte de Perú involucra una inversión inicial de 462 millones de dólares, desembolsada en abril por el Ministerio de Economía y Finanzas para el primer lote de 12 aeronaves, según reportó Infodefensa.
El contrato para los 12 aviones restantes continúa en trámite, con la expectativa de que el Gobierno peruano habilite el presupuesto requerido para completar la operación y garantizar la entrega de los 24 cazas, todos equipados con el Viper Shield como estándar.
El paquete tecnológico y comercial presentado por Lockheed Martin para la Fuerza Aérea del Perú alcanza un valor aproximado de 1.800 millones de dólares.
De acuerdo con declaraciones de Tara Lause, vicepresidenta de desarrollo comercial del Grupo de Cazas Integrados de Lockheed Martin, la propuesta abarca coproducción de sistemas de defensa, transferencia de conocimientos y el ensamblaje nacional de vehículos aéreos no tripulados.
“Al colaborar con la industria local, buscamos ofrecer oportunidades tangibles y de alto valor que desarrollen una fuerza laboral calificada, faciliten la transferencia de conocimientos y generen un impacto económico duradero para ambas partes de la alianza”, afirmó Lause.
Las compensaciones industriales asociadas a la compra de los F-16 incluyen la integración de empresas peruanas en la cadena de suministro global de Lockheed Martin y la posible coproducción de drones.
Según lo informado por Infodefensa, Shawn Douglas Racz, responsable de Colaboración Industrial de Lockheed Martin, subrayó que existen oportunidades de transferencia de tecnología a Perú vinculadas a la fabricación de componentes estructurales y software para los sistemas de armas.
¿Cuándo llega el F-16 a Perú?
La llegada del primer F-16 Block 70 a la Fuerza Aérea del Perú está prevista a partir de 2030, según el mismo reporte, y con ello se descarta el año 2029 como inicio de las entregas.
El contrato estipula que cada aeronave contará con el sistema de autoprotección Viper Shield. “Cada aeronave va a tenerlo. Por eso se llama self-protection, autoprotección. Si ese sistema no funciona, es preferible que no salga a combatir el piloto”, enfatizó Torres Vega.
El impacto del Viper Shield no se limita a la defensa aérea. La propia doctrina de operación de los F-16 Block 70 requiere el trabajo en red, con el AWACS como cerebro del sistema de comando, control y comunicaciones. Sin estos elementos, de acuerdo al experto, la flota perdería parte de sus capacidades estratégicas, por lo que la modernización de bases aéreas y la incorporación de aviones tanqueros y radares también forman parte del plan de fortalecimiento de la defensa nacional.
Capacitación de pilotos
La capacitación de los pilotos peruanos constituye otro pilar del programa. De acuerdo con los informes de Lockheed Martin que pudo conocer BioBioChile, los futuros pilotos de los F-16 Block 70 recibirán instrucción en el Centro Europeo de Entrenamiento F-16 (EFTC), ubicado en la Base Aérea de Fetești, en Rumanía.
Instructores estadounidenses y europeos con experiencia en cazas F-16 lideran el proceso, que abarca clases teóricas, prácticas en simulador y vuelos progresivos en biplaza hasta el primer vuelo en solitario. La formación incluye familiarización con instrumentos reales y el uso de técnicas avanzadas de combate aéreo.
El programa del F-16 Block 70 también servirá como catalizador para la internacionalización de la industria de defensa peruana, posicionando al país como centro regional para sistemas no tripulados y servicios aeroespaciales.
“Con el F-16 Block 70, Perú no solo adquiere el caza de cuarta generación más avanzado y capaz, sino que también crea alianzas duraderas, fortalece la cooperación militar y genera oportunidades de colaboración industrial con Estados Unidos y muchos otros países”, declaró Tara Lause.
En el plano operativo, el Viper Shield constituye una barrera digital frente a amenazas electrónicas avanzadas. El sistema puede instalarse en distintas configuraciones, tanto integrado en los F-16 Block 70/72 como en versiones anteriores mediante pods externos, y está diseñado para incorporar actualizaciones a medida que surgen nuevos desafíos.
Ocho naciones han seleccionado el Viper Shield, según destacó Aebli, quien añadió: “Estamos acelerando la producción hacia la plena capacidad de 233 sistemas”.
Rol de drones
El debate sobre el rol de los drones frente a los cazas tripulados también ha sido abordado en las conversaciones sobre defensa nacional.
“Pensar que los drones reemplazarán a los aviones de combate es un pensamiento peligroso”, advirtió César Torres Vega.
Añadió: “Sí lo va a complementar, va a potenciar a la fuerza, sin duda. Pero qué va a reemplazar, no. Un avión, un interceptor piloteado, lleva mayor carga útil, tiene mayor capacidad de penetración, tiene aptitudes para el combate. Un dron cumple una tarea específica, pero es un complemento importante”.
El exviceministro acotó que las contramedidas contra drones, como cañones láser o de radiofrecuencia, ya se han probado en escenarios reales, como Israel y Estados Unidos.
El salto cualitativo que supone la incorporación del Viper Shield y del F-16 Block 70 también implica retos para el desarrollo científico y tecnológico peruano.
Según la información reunida, la industria militar se sitúa a la vanguardia de la cuarta revolución industrial, con la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la conectividad como ejes del nuevo entorno operacional. “Un Estado, si quiere desarrollarse, tiene que buscar la convergencia”, dijo Torres Vega.
Transformación
La transformación de las Fuerzas Armadas del Perú, más allá de la simple modernización, requiere integración entre las distintas ramas y un fortalecimiento de la educación y la interoperabilidad.
El objetivo, según palabras del general en retiro, es “crear sinergia de la fuerza” y prepararse para los desafíos tecnológicos que llegarán con la computación cuántica a partir de 2028, según proyecciones de Japón, China y Estados Unidos.
La adquisición del Viper Shield para la flota de F-16 Block 70 representa un paso decisivo en la estrategia de defensa del Perú. El sistema, definido por sus desarrolladores como el “estado del arte” en protección electrónica, suma capacidades de autoprotección, actualización continua y una arquitectura flexible que permitirá a la Fuerza Aérea peruana operar en un entorno cada vez más complejo y digitalizado.
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