Internacional
Martes 19 noviembre de 2019 | Publicado a las 18:40
Bolivia: entre la anarquía y la democracia en riesgo
Por Paola Alem√°n
La información es de Deutsche Welle
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Bolivia: entre la anarquía y la democracia en riesgo

“Despoj√©monos de colores, de posiciones radicales. Lo que nuestro pa√≠s busca en este momento es la paz‚ÄĚ, dijo en el pleno la nueva presidenta del Senado boliviano, M√≥nica Eva Copa Murga, l√≠der del Partido Movimiento al Socialismo (MAS) el pasado 15 de noviembre. La de Copa, pol√≠tica y trabajadora social, es una postura conciliatoria que por estos d√≠as es una luz hacia el consenso que urge entre las partes enfrentadas por el poder y la raz√≥n en Bolivia.

A pesar de este y otros llamados a la mesura, “preocupa sobremanera que actualmente son las voces de radicales de ambas partes las que, lamentablemente, encuentran m√°s eco en muchos medios‚ÄĚ, declar√≥ a la televisi√≥n alemana DW, Almut Schilling-Vacaflor, soci√≥loga y antrop√≥loga de la Universidad de Viena, especializada en Bolivia.

La nueva voz conciliadora de Morales

“En el MAS no queremos m√°s muertes. Queremos trabajar en democracia, queremos dar la respuesta m√°s r√°pida a nuestro pa√≠s para una elecci√≥n sana, saludable y pronta‚ÄĚ, reiter√≥ M√≥nica Eva Copa, convocando a la oposici√≥n a “trabajar de manera conjunta‚ÄĚ.

A su vez, Evo Morales, acusado de “azuzar el caos‚ÄĚ desde M√©xico, le confes√≥ este 18 de noviembre al periodista Aitor S√°nz, del portal espa√Īol NIUS, que “s√≠ quiere el di√°logo con opositores, movimientos sociales y el gobierno facto, y que ese ser√≠a posible sin √©l‚ÄĚ. Por lo pronto, las protestas manten√≠an bloqueadas refiner√≠as como la de Senkata, en la ciudad de El Alto, donde partidarios de Morales siguen exigiendo la renuncia de la presidenta interina Jeanine √Ā√Īez.

“Lo que no parecen entender a√ļn algunos l√≠deres del MAS es que el √ļnico mandato de Jaenine √Ā√Īez es llamar a elecciones‚ÄĚ, explica a DW el polit√≥logo Iv√°n Vel√°zquez, de la Universidad Mayor de San Andr√©s, con sede en La Paz. “Adem√°s de convocar a elecciones en 90 d√≠as (que debieran tener lugar hasta el 10 de febrero), el Gobierno transitorio debe renovar el √ďrgano Electoral y todos sus entes; como el Tribunal Electoral‚ÄĚ, agrega Vel√°zquez.

El pasado 10 de noviembre, la Fiscalía General ordenó la detención de los integrantes de los tribunales electorales, sindicados de fraude electoral en la elección del 20 de octubre.

Por su lado, el Gobierno de transición tampoco se ha abstenido de atizar la hoguera de la división en un Estado laico con el porte de una inmensa Biblia al Parlamento. La quema de la wiphala, el símbolo constitucional de los pueblos indígenas de Bolivia, por parte de desconocidos opuestos al MAS, tampoco aporta a la recuperación de la confianza.

DW
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Fuerzas Militares, ¬Ņde instituci√≥n a instrumento?

La mayor sombra sobre √Ā√Īez son los nueve muertos del 15 de noviembre en una refriega entre cocaleros afines a Evo Morales y las fuerzas del orden. Justo tras estos disturbios, el Ejecutivo provisional expidi√≥ un decreto que exime de responsabilidad penal a polic√≠as y militares “si act√ļan de forma proporcional y en leg√≠tima defensa‚ÄĚ. Una decisi√≥n rechazada por la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); que anunci√≥ una “visita de trabajo‚ÄĚ a Bolivia entre el 22 y el 25 de noviembre. HRW expres√≥ igualmente su estupor.

“Eximir a las fuerzas del orden de la responsabilidad de sus acciones en d√≠as de caldeadas protestas es abrirle la puerta a posibles violaciones de derechos humanos‚ÄĚ, critica Schilling-Vacaflor, quien reconoce que “la actual situaci√≥n de polic√≠as y soldados es muy dif√≠cil‚ÄĚ, dejando constancia de que la conducta de las Fuerzas Armadas no ha sido del todo “proporcional”.

El papel de las FF.AA. en Bolivia sigue siendo ambivalente e imposible de pronosticar, aduce la antrop√≥loga Almut Schilling-Vacaflor, porque “si bien le dijeron a Evo Morales no querer dirigir sus armas contra la poblaci√≥n, bajo el Gobierno interino parecen haber vuelto a la confrontaci√≥n‚ÄĚ. Hasta ahora, seg√ļn la experta, “no es de esperarse que los militares regresen a las viejas f√≥rmulas de toma del poder por las armas‚ÄĚ.

En hechos en los cuales a√ļn no se han establecido los autores, habr√≠an muerto ya 23 personas desde la renuncia de Evo Morales, el 10 de noviembre.

Informar se ha vuelto otro reto en Bolivia, no solo por la avalancha de noticias falsas de todos los bandos, sino por la advertencia de la misma ministra interina de Comunicaci√≥n, Roxana Liz√°rraga, de procesar a “pseudoperiodistas” que alienten la sedici√≥n en el pa√≠s. Otra acci√≥n, cuya legalidad e impacto quedan por esclarecer.

La Unión Europea sería una mediadora bienvenida

Las esperanzas de mediaci√≥n est√°n puestas en la oferta de la Uni√≥n Europea y su Embajador en Bolivia, Le√≥n de la Torre. Evo Morales, propuso, adem√°s, en NIUS al expresidente Felipe Gonz√°lez como posible mediador. Para el analista Iv√°n Vel√°zquez es importante que “en bien de la transparencia, se determinen r√°pidamente t√©rminos y plazos para la realizaci√≥n de las elecciones‚ÄĚ.

Seg√ļn Almut Schilling-Vacaflor, del Instituto alem√°n de Estudios Latinoamericanos (GIGA), con sede en Hamburgo, uno de los factores que dificulta obtener un panorama claro de lo que sucede actualmente se debe a que desde el exterior, y dentro del mismo pa√≠s, se est√°n proyectando las ideas y convicciones preconcebidas sobre los ind√≠genas, el proyecto de Evo Morales y toda la sociedad boliviana‚ÄĚ.

“No fomentar la deshumanizaci√≥n del rival pol√≠tico”

A pesar de los logros indiscutibles del Gobierno de Evo Morales, que sac√≥ a la poblaci√≥n ind√≠gena y mayoritaria de Bolivia de la resignaci√≥n a la segregaci√≥n, es importante destacar que “la l√≠nea de la divisi√≥n en Bolivia no corre necesariamente entre ind√≠genas y no ind√≠genas, ni entre La Paz y Santa Cruz, ni entre ‚Äėimperialismo’ versus ‚Äėmovimiento ind√≠gena progresista’ sino entre quienes se han visto favorecidos o relegados por el mismo Gobierno de Morales, luego entre las mismas comunidades ind√≠genas, sean de la sierra o las llanuras‚ÄĚ, explica m√°s concretamente Schilling-Vacaflor, doctora en Desarrollo Social y Pol√≠tico de Bolivia‚ÄĚ, y agrega que “en el seno de las comunidades ind√≠genas surgieron diferencias no saldadas sobre la concepci√≥n de la democracia, los derechos ind√≠genas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible‚ÄĚ.

Brechas que ahora hay que salvar, y no ahondar, como reclaman tambi√©n profesores de Universidad de San Andr√©s (CIDES-UMSA), que lanzan un mensaje a la comunidad acad√©mica internacional instando a “priorizar la pacificaci√≥n, el respeto a los derechos fundamentales, civiles y pol√≠ticos, procurando la reconciliaci√≥n y evitando toda forma de censura, represi√≥n y persecuci√≥n pol√≠tica, venga de donde venga‚ÄĚ.

La democracia en Bolivia est√° en alto riesgo, y las propagandas de desinformaci√≥n generan tanta desaz√≥n, que la antrop√≥loga de la Universidad de Viena insta a “no fomentar la deshumanizaci√≥n del rival pol√≠tico‚ÄĚ.

AIZAR RALDES / AFP
AIZAR RALDES / AFP
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